Economía Pros y contras del paquete de reformas económicas. Y lo que se viene.
Las Medidas de Estímulo
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Humala retomó la hoja de ruta. |
Esta semana el gobierno promulgó una tanda de Decretos Supremos destinadas a impulsar la economía nacional. “Lo más irresponsable sería hablar de que estamos en piloto automático”, explicó el presidente Ollanta Humala.
El mandatario anunció siete medidas que allanan el camino de expropiaciones, estudios de impacto ambiental y licencias del INC. También ordena al Ministerio de Economía nombrar un equipo especializado en el seguimiento de la inversión en los próximos 15 días.
“!Eppur su muove!” (y sin embargo se mueve), exclamaría Galileo Galilei.
El gobierno brega por recuperar la confianza del empresariado, dudosa del compromiso del gobierno con el modelo económico desde el affaire Repsol, y de demostrar que su política económica no ha caído en la inercia.
“Las medidas que estamos dando son la mejor muestra para fortalecer la confianza que debe haber entre las inversiones y el Estado”, afirmó Humala. El ministro de Economía, Luis Miguel Castilla, anunció que “este es un primer paquete de reformas, vienen mucho más”.
Las medidas tuvieron un impacto político inmediato.
Luis García Miró de la CONFIEP saludó las medidas. “Devolveremos el gesto. Volveremos a invertir”, dijo. “Las medidas son una autopista sin peaje para nuevos proyectos de inversión”, destacó el abogado tributarista Sandro Fuentes.
Pero la Sociedad Nacional de Industrias brega para que se reduzca también el Impuesto a la Renta (IR) de 30 por ciento a 20 por ciento. La drástica caída de la producción de ciertos rubros manufactureros como los textiles probaría que se está perdiendo competitividad debido al deterioro del mercado externo, el alza de los costos de producción locales y el tipo de cambio (CARETAS 2284).
“No he escuchado que por el lado tributario se esté cocinando algo; no creo que se toquen los principales impuestos”, sostuvo Luis Alberto Arias, exsuperintendente de la SUNAT.
“No me parece realista plantear una disminución del IR; tendría que afectar a todos los sectores. Quizás sea factible en el mediano plazo, pero no es el momento; estamos perdiendo mucho dinero por la caída de la renta minera”.
“Es imposible”, coincidió Fuentes, “el IR representa el 35 por ciento de la recaudación tributaria; el IGV el 45 por ciento”.
La SNI sostiene que la industria manufacturera peruana compite con Chile y Colombia cuya carga tributaria es menor, factor clave para atraer inversiones. Mientras que en el Perú recién se dictan primeras medidas de estímulo económico, se recuerda que Colombia ya lanzó un Plan de Impulso a la Productividad, en abril.
Según Arias, en efecto, Colombia tiene un IR de 25 por ciento, pero también grava el patrimonio. A su vez, en Chile, el IR es de 18,5 por ciento, pero el gravamen sobre la distribución de utilidades es mayor.
Pronto se sabrá si las futuras medidas de estímulo económico anunciadas por el Presidente afectarán la estructura tributaria. Por lo pronto, con poco esfuerzo, parece haber revertido la desconfianza empresarial.