Nacional En el área de la aviación comercial la situación del Perú es más anómala que un gallinazo sin plumas.
Cuando el Perú se Quedó Sin Cielo
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El tráfico interno está dominado por LAN. Muchos destinos del interior no cuentan con vuelos regulares por un criterio estrechamente comercial. |
El Perú no tiene una aerolínea de ‘bandera’ representativa de capitales nacionales.
Nuestra línea presumiblemente de bandera –es decir, que debiera representar al país al negociar frecuencias, destinos y servicios– es LAN Perú, una sucursal chilena.
La ubicación geográfica del Perú es estratégica, con atractivos turísticos especiales, y el aeropuerto Lima-Callao se perfila como un ‘hub’ sudamericano, pero hasta nuestro tráfico interno está dominado por LAN.
Sin duda que la Línea Aérea Nacional de Chile (LAN) se ha convertido en una gran empresa internacional (y un gigante en el área de la carga), pero pocas naciones ceden tanta soberanía como el Perú a un servicio que pertenece a un país vecino.
De ese desvarío lo debemos culpar al fujimorato, que remató a Aeroperú para que Aeroméxico la fagocitara, empujó la liquidación de Faucett y cambió la ley para vendernos por un plato de lentejas (o porotos).
Para contar con una línea aérea nacional de bandera, y prestar un adecuado servicio interno en un país con la accidentada topografía del Perú, no es necesario ser una potencia económica.
En abril le tocó a Ethiopian Airlines la distinción de reanudar los vuelos de los famosos Boeing 787 Deamliners.
En enero la actividad de estos flamantes jets, de diseño ultraavanzado, había sido paralizada en el mundo entero por la FAA al detectarse fallas en su sistema de baterías.
Pero superadas estas, Ethiopian Airlines despachó su primer vuelo de Addis Abeba a Nairobi sin incidentes.
Ethiopian Airlines posee una flota de cuatro Boeing 787 (que cuestan US$ 110 millones cada uno), además de múltiples otros aparatos.
Sin embargo, la antiquísima Etiopía es hoy un país miserable comparado con el Perú.
Su extensión geográfica es igual a la nuestra, pero su economía no llega a un tercio de la peruana (PNB de US$ 103,100 millones contra US$ 325,400 millones estimados en el 2012).
Y el ingreso per cápita anual de los etíopes es una décima parte del de los peruanos (U$ 1,200 anuales vs US$ 10,700).
Aun así, Ethiopian Airlines, que es de propiedad estatal desde que la fundara el emperador Haile Selassie en 1946, llega a 89 ciudades en el mundo y a todo su territorio nacional.
En el Perú del siglo XXI, en cambio, las frecuencias aéreas han sido reducidas o cortadas a muchas localidades del interior con un criterio estrechamente comercial –marginando rutas que no son “carnecita”.
Las aerolíneas nacionales existentes, mientras tanto, son marginales y no cuentan con apoyo financiero o estatal adecuado.
Julián Palacín, presidente de la Comisión de Derecho Aeronáutico y de la Aviación Comercial del Colegio de Abogados, bien ha descrito nuestras inauditas carencias en este rubro en una conferencia titulada ‘Soberanía en el espacio aéreo’.
Así que solo cabe preguntar: Jorge Chávez, allá arriba, ¿nos puedes explicar por qué nuestro país no levanta vuelo en este tema fundamental?