Entrevistas La agitada vida de Mónica Chacón entre concursos de belleza y pasarelas.
Empecé a Modelar a los 14 Años
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En las grandes ligas. Chacón trabajó para la agencia Elite. Naomi Campbell la llamaba “la peruvianita”. |
Aquí tenemos a una ex Miss Perú y ex finalista a Miss Mundo, Mónica Chacón (38), que destaca, en comparación con las otras misses y bellezas peruanas que todos tenemos en la mente, en un renglón importante: su constante actividad y empeño por labrarse un porvenir y una independencia de vida desde muy temprana edad. Ya con 14 años actuó por primera vez en la pasarela de un desfile de modas y a partir de los 16, y sin la anuencia expedita de sus padres, pero con experiencia comprobada, se subió a un avión rumbo a París para trabajar en “las ligas mayores” del modelaje internacional junto con las estrellas del momento. Vuelta al Perú fue modelo, anfitriona, presentadora de noticias de televisión y, en 1996, se coronó como Miss Perú. Ese mismo año viajó a la India para representar al Perú en el certamen Miss Mundo, desde donde le llegaron contratos con las agencias Flash de Milán, Select de Tailandia y Singapur, Contempo de México, y New Models de Sao Paulo. Ya en el Perú fundó su escuela de modelaje profesionalizándose como agencia internacional de modelos. Estamos en el restaurante Costa Verde, en donde esta bella y estilizada mujer (a lo Audrey Hepburn) disfruta conmigo del estupendo entorno y el sensacional buffet de la casa (siempre tan encomiado), mientras nos encerramos en una muy interesante conversación. Escúchenla.–Más que por los concursos de belleza es usted famosa por el modelaje y las pasarelas. Creo que todo esto va unido. ¿Cómo empezó su afición a la moda?
–Soledad Rivera de Santander organizó un desfile en el Sheraton y mi madre, Aurora D’Vettori, que tenía tienda de modas y es diseñadora (trajes de noche y de novia) se dio cuenta de que faltaba una modelo y, ni corta ni perezosa me pidió que supliera a esa modelo para salvar el desfile. Yo, con mis 14 años y supertímida, lo último que quería era salir a modelar. Mi madre prácticamente me obligó. Ese fue mi punto de partida en el “negocio” del modelaje, que es a lo que yo me dedico en la actualidad, enseñando a modelar y descubriendo nuevos cuerpos y rostros adecuados para esto.