Entrevistas Rubén Flórez: el cantante favorito de Chabuca Granda.
¡Que Viva la Música Criolla!
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Rubén Flórez recibió el año pasado el premio de Persona meritoria a la cultura peruana de parte de Luis Peirano. |
He aquí un caso muy especial dentro del contexto de la música criolla. El padre de Rubén Flórez, nuestro entrevistado de esta semana, fue un gran cantante lírico de salón. El propio Rubén heredó esta vena artística convirtiéndose en una de las glorias de la música criolla con caracteres propios de color, potencia y diafanidad en la voz que lo acercan al lirismo. Su fraseo muy elegante y su afinación (jamás borra una sola nota) lo convierten en un cantante de música criolla muy especial. Mario Cavagnaro decía de Rubén Florez que “es el cantante lírico del vals”. Fue siempre el cantante favorito de Chabuca Granda. Y la saga genética continúa, ya que su hijo, Juan Diego Flórez, es hoy, al decir del propio Plácido Domingo, “el mejor tenor lírico ligero de todos los tiempos”. Y este dice de su padre: “Considero a mi padre el mejor intérprete de la música de Chabuca Granda porque narra las letras de sus composiciones como ninguno”. Bien. Estamos ahora en el restaurante Costa Verde donde, degustando su extraordinario buffet y sentado frente a mí, Rubén me cuenta sus esfuerzos épicos en defensa de la cultura peruana y la música criolla como parte innegable de ella. Escuchémoslo.–¿De dónde le viene a usted la vena artístico-cultural?
–La estirpe cultural de los Flórez empieza con mi abuelo, Manuel Flórez y Espinoza, limeño, hacendado en Cajabamba, era un hombre muy culto y un buen escritor y poeta, discípulo de Espronceda, que se casó con Carmen Carbajal, cajamarquina de gran belleza. Mi abuelo favoreció las artes y la cultura, por medio suyo, mi padre, emparentó con el gran pintor (costumbrista) Ricardo Flórez. Mi padre, Rubén Flórez Carbajal, heredó esta vena cultural de mi abuelo y siguió sus pasos derivándolos hacia la parte artística.