Nacional Sentencias del Poder Judicial contradicen la tesis del Ejecutivo y confirman que sí se produjo una ejecución extrajudicial en el caso Chavín de Huantar.
La Muerte de ´Tito´
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La sentencia de la jueza Rojjasi determinó que ‘Tito’ fue el único de los emerretistas que recibió un solo impacto de bala en la cabeza. |
¿La jueza Carmen Rojjasi le dio la razón a la defensa del Estado en el caso Chavin de Huantar?
Todo lo contrario.
La sentencia de la Tercer Sala Penal Especial Liquidadora, presidida por Rojjasi e integrada por los vocales Adolfo Farfán y Carolina Lizárraga, se dictó el 15 de octubre del 2012, cinco meses después del ahora famoso almuerzo en el Poder Judicial, en mayo del 2012.
El fallo concluyó que el emerretista Eduardo Cruz Sánchez, ‘Tito’ fue ejecutado, pero que no hubo cadena de mando paralela.
Vladimiro Montesinos, el coronel EP (r) Roberto Huamán Azcurra y el ex jefe del Ejército, Nicolás Hermoza, fueron absueltos del delito de autoría mediata de homicidio.
“Rojjasi firma una sentencia que contradice la intensión del Ejecutivo de no reconocer la ejecución de ‘Tito’”, sostuvo César Azabache, quien fuera el ex procurador ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos que precedió Cateriano. “Y eso también está se desprende de los audios. En la conversación, Rojjasi y San Martín acaban contradiciendo a los dos representantes del Ejecutivo que ensayan una presentación formal de su teoría de negación de crímenes”.
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Los comandos entraron por ocho frentes y se enfrentaron por 13 minutos al MRTA. |
FUEGO CRUZADO
La sentencia de Rojjasi concluyó que los 142 comandos de la Primera División de las Fuerzas Especiales del Ejército y efectivos de la Marina de Guerra, conocidos como la ‘‘Patrulla Tenaz”, abatieron a 13 emerretistas en un combate al interior de la residencia del Embajador de Japón que duró, 13 minutos.
El fuego cruzado fue de tal naturaleza que, además de los comandos Juan Valer y Raúl Jiménez, que resultaron muertos, otros 26 comandos quedaron heridos de bala y uno de ellos, el oficial Cuscarama, perdió una pierna producto de la explosión de una granada.
La Sala descartó que los emerretistas Herma Meléndez y Víctor Peceros hayan sido ejecutados luego de rendirse, como lo declaró el diplomático nipón Hidetaka Ogura: los restos de ambos no mostraron ninguna singularidad cuando se les comparó con los cuerpos de los otros 11 emerretistas abatidos durante el enfrentamiento.
EL PRÓFUGO ZAMUDIO
El caso de ‘Tito’, el cadaver No 14, es distinto: Los partes de guerra no registran su muerte. Del mismo modo, la declaración de William Zapata, el jefe inmediato de la operación, fue puntual en el sentido de que los comandos produjeron 13 bajas emerretistas.
Además, ‘Tito’ es el único que registraría una sola bala: en el cráneo.
Dos suboficiales de la Policía, pertenecientes al SIN, declararon haber capturado vivo a ‘Tito’ entre los rehenes y haber dado parte al coronel PNP Jesús Zamudio a través de una frecuencia de radio.
Zamudio envío a un agente a recoger a ‘Tito’ y luego su cadáver apareció con una granada en la mano.
El tribunal que presidió Rojjasi dictaminó que sí hubo una ejecución extrajudicial en el caso de ‘Tito’, pero al no existir registros documentales o testimoniales sobre una orden concreta del SIN para eliminarlo se descartó la hipótesis del comando paralelo.
La responsabilidad de esta muerte, estableció la Tercera Sala Penal Especial Liquidadora, le corresponde únicamente al prófugo Zamudio.
La Fiscalía de la Nación y los deudos de tres emerretistas apelaron el fallo de Rojjasi y el expediente subió a la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema, presidida por César San Martín e integrada por José Lecaros, Víctor Prado, Duberlí Rodríguez y Hugo Príncipe.
El 24 de julio pasado, el tribunal supremo decidió por unanimidad ratificar la sentencia superior en todos sus términos y solicitó profundizar el asesinato de ‘Tito’ y la responsabilidad de Zamudio.
“El resultado final fue que el Poder Judicial contradijo la teoría que sobre este caso ensambló el Ejecutivo. Esto corrobora que no hubo ningún acuerdo”, dice Azabache. “Ahora es evidente, desde mi punto de vista, que tendría que haber una reorganización en la posición del Estado porque el crimen de ‘Tito’ ya está judicialmente probado”.