Entrevistas Alfonso De Lima y su disyuntiva entre la medicina y el toreo.
Soy Adicto a la Adrenalina
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Se casó en abril de este año con Daniela, compañera de la Facultad de Medicina a quien conoció hace siete años. Ambos están haciendo el Servicio Rural Urbano Marginal. |
Me reúno en el restaurante Costa Verde con el médico Alfonso Simpson (26) o el torero “Alfonso de Lima”. Más que una entrevista, en este caso es una larga conversación en la que intento averiguar todo lo que rodea a esta simbiosis resultante de ambas profesiones. Hay tal proliferación de plazas de toros en el interior del país (más o menos 350 de obra y portátiles) que hacen que el torero peruano se encierre en el Perú a torear sin acabar de lograr abrir su carrera paseándose por el orbe taurino. En este solo la plaza de Acho marca la diferencia, ya que el poder triunfar apoteósicamente en la Feria del Señor de los Milagros constituiría ese aldabonazo mediático que abriría la posibilidad de conseguir algún contrato para torear fuera del país y abrirse al mundo. Simpson o “Alfonso de Lima” será el único representante del Perú en la próxima feria e intentará repetir su hazaña del pasado año. Veamos lo que nos cuenta.–Usted se ha puesto como nombre de guerra “Alfonso de Lima”.
–Porque nací en Lima, en Miraflores, mi padre, Alfonso Simpson, era Gerente Comercial de la Naviera Humboldt, mi madre era secretaria ejecutiva pero mis primeros recuerdos son de Lurín.