Internacional La “primavera árabe” resultó una caja de Pandora. El optimismo que nació dolorosamente en el 2011 ha resultado un proceso azaroso.
EGIPTO: Murió la Primavera
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Los cadáveres se adocenan en la mezquita de al-Imene en el Cairo. Se estiman más de 1000 muertes hasta la fecha. |
La represión de los militares egipcios a los miembros de la Hermandad Musulmana, triunfantes en las elecciones de 2012 y el desplazamiento del presidente Mohamed Morsi, ha asumido dimensiones de tragedia. La polarización de la sociedad egipcia y la buena organización de los principales contendores –los militares y la Hermandad– permiten prever un futuro convulsionado con graves efectos en la región y en el mundo, a través de los precios del petróleo y la ampliación del terrorismo.
EL CAMINO DEL INFIERNO
El derrocamiento de Hosni Mubarak, en febrero de 2011, contó con la participación del Ejército egipcio, en el poder, directa o indirectamente, desde el derrocamiento de la monarquía en 1952. Dándole la espalda a Mubarak, el Ejército confirmó su papel de garante de la paz social en Egipto. En 2012, la paz social dependía de las elecciones convocadas en las cuales triunfó el partido de la Hermandad Musulmana, perseguidos por el Ejército durante los 30 años de Mubarak. El 30 de junio asumió Mohamed Morsi.