Libro Alineamientos solares en Machu Picchu revelan sabiduría astronómica de los incas, afirma Dante Salas. Orto del cenit es el 30 de octubre.
Luces Imperiales
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El Día del Nadir (25 de abril) bajo el lente de Dante Salas en uno de los ventanales de Machu Picchu. |
Ya se suponía, por los relojes solares, que el diseño de la Ciudad Imperial respondía a un criterio astronómico, pero aquella tarde de 1973, cuando la cámara de Dante Salas Delgado registró el primer alineamiento solar en Sacsayhuamán, la creencia dio paso a la realidad. La sorpresa fue en aumento cuando 35 años después, Salas había logrado identificar más de 1000 alineaciones en distintas partes del Cusco, correspondientes a equinoccios, solsticios, cenit y nadir.
Al respecto, Salas declara a CARETAS que estas alineaciones demuestran la superioridad de la astronomía incaica frente a la de otras culturas de América y Asia. “Los Incas practicaban una religión astrolática y un dogma cósmico que emanaba de la posición del sol, la luna y las estrellas. Por eso las construcciones eran diseñadas bajo la influencia de dichos astros”, explica.
LA EPIFANÍA
Cuenta Dante que todo empezó la tarde del 21 de junio de 1973 cuando paseaba por Sacsayhuamán. De pronto, el entonces administrador de empresas observó una sorprendente coincidencia entre el sol en su solsticio de invierno y la portada principal de la fortaleza. Al año siguiente, cámara en mano, regresó y registró el primer alineamiento astronómico perfecto en la fortaleza, evento que transformaría para siempre la vida de Salas. “A partir de entonces me he dedicado a tiempo completo a fotografiar y estudiar estas alineaciones en otros sitios como Tipón, Raqchi, Maukallacta y Machu Picchu”, dice.
El astrónomo de oficio acaba de publicar el libro Machu Picchu, Tour Arqueoastronómico (Cusco, abril del 2013), disponible en librerías.
MACHU PICCHU ALINEADO
Según Salas, la planificación entera de la ciudadela de Machu Picchu está estrechamente vinculada a los días sagrados del orden cósmico. “A través de los cielos del mágico santuario, ellos conocieron todos los movimientos astrales diurnos y nocturnos y los asociaron a fechas precisas. Los alineamientos repetitivos son mensajes perfectos de su organización calendárica agroastronómica y ceremonial festiva”, detalla. Así, la puerta principal del sector II-A de Machu Picchu está alineada con los puntos cardinales Norte y Sur (p. 60 del libro). Otra de las puertas, esta vez del Torreón del sector II-C se alinea perfectamente con el sol cada 25 de abril emitiendo un inusual destello de luz (ver foto arriba).
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El diseño de la ciudad del Cusco revela la filosofía astrolática de los Incas. Su influencia, dice Dante, perdura hasta hoy. |
“El Día del Cenit acontece el 30 de octubre y el 14 de febrero, mientras que el Día del Nadir se celebra el 18 de agosto y el 26 de abril”, afirma Salas. Las alineaciones solares se observan de día, mientras que las lunares y constelares durante la noche. Todas están debidamente registradas en las 320 páginas escritas por Salas.
CIUDADES TOTÉMICAS
La Asociación Peruana de Astronomía da fe del carácter totémico de algunas ciudades antiguas. La fortaleza de Paramonga, por ejemplo, vista desde el cielo, describe la forma de una llama, en alusión a dicha constelación. Otro caso es el de las ruinas de Chankillo y sus trece torres alineadas, en el desierto de Casma, considerado el observatorio solar más antiguo de América (2300 años d.C.). Ni qué decir de las líneas de Nasca, el almanaque más grande de América.
El diseño del Cusco en forma de puma también refuerza la teoría de Salas (ver mapa). El planteamiento sugiere a Saqsaywamán como la cabeza del puma; Muyuqmarca (especie de faro cósmico) es el ojo. La calle Pumaqurqo, la espina dorsal. Huaqaypata, el corazón (allí está la Plaza de Armas). El Qorikancha, el sexo (o Palacio de las Vírgenes del Sol). Pumaqchupan, la cola y la Avenida Tuyumayu, la espalda. Coincidencias aparte. (Orlando Bardales Nogueira).