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Transporte Con 240 mil usuarios por día, la Línea 1 es el transporte público más utilizado del país y cruza la capital en 54 minutos.

Lima Metro a Metro

9 imágenes disponibles FOTOS 

Metro de Lima

Estación “Villa El Salvador”, 7.15 p.m. En horas “valle” los trenes pasan cada 10 minutos. En horas punta lo hacen en 6.

Los pequeños hermanos Chávez han jugado a disparar con sus manos desde la estación Bayóvar hasta la de “Los Jardines”. No se cansan de apuntar a transeúntes, combis y casas, gatillando inofensivos pam pam pams. Es el movimiento lo que les invita al juego. Ver su ciudad discurriendo fluidamente ante sus ojos –sin atascos, sin atolladeros– algo que para sus padres es tan novedoso como para ellos.

VIDEO: Metro de Lima

Mientras allá abajo, a unos 30 metros del tren, la ciudad conserva su caótico statu quo, dentro del metro todo es modernidad. Cuando la voz grabada del tren anuncia la próxima estación, los hermanos Chávez dejan de lado sus armas imaginarias sorprendidos por el nombre de la próxima parada: Los Jardines. “Los jardines, los jardines…vamos a ver un jardín gigante”, le promete el mayor, de unos 8 años a su hermano un par de años menor. Pero lamentablemente, al llegar a “Los Jardines”, todo sigue igual de gris y lo que podría impresionar a un sociólogo europeo decepciona a los dos niños: al ras del suelo, la ciudad respira, se cura y crece. Las fábricas exhalan humo blanco, los carros dependen obedientemente del caos y los peruanos se enfrentan a la azarosa vida limeña como mejor pueden, bajo el percudido cielo capitalino y entre casas de ladrillos con fierros que amenazan en convertirse en terceros y cuartos pisos. Esos mismos fierros que recuerdan un tren que fue solo una promesa durante 25 años.

METRO A METRO

El Metro de Lima se inauguró, finalmente, el 5 de abril del 2012 y desde ese momento transportó a cerca de 140 mil usuarios diariamente. Esa cifra se incrementó el 25 de julio pasado en 100 mil pasajeros luego de la inauguración del segundo tramo que une al Cercado de Lima con San Juan de Lurigancho (de estación El Ángel a Bayóvar). Gracias a los 19 trenes Metrópolis 9000 de la francesa Alstom y a los 5 italianos Ansaldo, cerca de 240 mil peruanos pueden trasladarse de un extremo a otro de la ciudad por S/. 1.50 y a un promedio de 60 kilómetros por hora. “Aunque vamos un poco apretados, ir de Ayacucho a Bayóvar me toma solo 35 minutos cuando antes podía tomarme una hora y media en combi”, cuenta una usuaria del metro al detectar el carnet de prensa. La exigencia más recurrente de los usuarios durante el trayecto es la implementación de más trenes, sin embargo, todos parecen reconocer que el ahorro de tiempo hace que la apretura valga la pena.

Son las 4 de la tarde y no queda mucho espacio libre en el tren a pesar de que todavía no llega la hora punta. Cuando no se está en el horario crítico a las horas más tranquilas del metro se les llama “horas valle” pero en una ciudad como Lima ese término ha quedado en desuso en todas las prácticas. Con 8 millones 700 mil habitantes, 300 mil más que Nueva York, la capital peruana cuenta con una sola línea, mientras que la Gran Manzana tiene 26. Hay, hermanos, muchísimo que hacer y es por eso que para el final del actual gobierno se deberían tener firmados los contratos de concesión de las 4 primeras líneas de las 6 que conformarán el metro de Lima. La construcción de toda la red podría estar terminada dentro de 25 años, el mismo tiempo que el tren eléctrico descansó sobre sus pilares como un elefante blanco.

FOTOS A BORDO

Sin poder sacarse de encima la decepción que les dejaron “Los Jardines”, los hermanos Chávez van ahora callados, de hecho, todo el tren va silencioso. Aunque ya son casi las 5 y 30 de la tarde (inicio de la segunda hora punta del día, la otra va de 6:30 a 8:30 am), el tren no está totalmente lleno aún. Por eso una madre de familia tarapotina, quien realiza el segundo viaje de su vida en el metro, puede tomarle una foto a su hija adolescente que posa sonriente al lado de una de las ventanas de un tren que también hace las veces de veloz atractivo turístico. Veinte minutos después de abordar en la estación Bayóvar, estamos por llegar a la parada del Presbítero Maestro, una de las partes del viaje más vistosas junto a la que está llegando a la estación La Cultura y el trayecto que une La Victoria con el centro de Lima que nos permite ver, desde el cielo, la carretera central, el río Rímac y el corazón latiente que es Gamarra y donde la capacidad de los coches alcanzarán su máximo. Lima no es la ciudad más linda del mundo pero desde arriba parece adquirir un renovado encanto; desde las alturas, la ciudad y su desorden parecen cobrar sentido.

La línea uno fue durante muchos años un sueño utópico que viajaba como tren fantasma sobre crueles columnas que nos recordaban día a día el sueño postergado del Metro propio. Con 789 trabajadores, 24 trenes y 238 mil usuarios de todas las clases sociales y ciudades del Perú, la Línea 1 nos recuerda, hoy en día, que si no se sufre no se es peruano y que desde que se inauguró, dejó de existir la hora peruana. (Ricardo Sarria)

 


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