Local :::: La angurria farandulera por el Congreso: entre la tinka política y la carencia de docencia cívica. Sociólogo Portocarrero analiza.
Muerde Tu Curul
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Melcochita. Tongo y Don Pedrito, la trilogía de la farándula. |
Acostumbrado a ser entrevistado por David Letterman y César Hildebrandt, Pablo Villanueva Branda (a) Melcochita –el 10 de Renacimiento Andino– se pasea orondo por la redacción. “Te he respondido todo” -dice. “Como sea, pero te he respondido.” Al otro lado de la ciudad, Pedro Villalba García (a) Don Pedrito (número 4 por Perú Ahora) se declara como “peruano del Imperio Incaico, pero no discrimino. Amo a los judíos, a los rusos, a los alemanes, a los chinos y a los africanos.”, dice mientras reparte caramelos a los niños. Abelardo Gutiérrez Alanya (a) Tongo –jerga que significa “estafa”–, vestido con la camiseta del 15 de Renacimiento Andino, remata la trilogía con su lógica implacable: “Yo aún no soy político. Cuando lo sea, sabré las respuestas a tus preguntas. Yo digo la verdad y la verdad la digo: con sabidurías de ministerios y estudios superiores no vas a sacar adelante la pobreza”. Son sólo una muestra. También está el cómico Edwin Sierra, el locutor radial “Koko” Giles, Janet Barboza y siguen firmas. Todos aspiran, en virtud de su pertenencia al
establishment farandulero, ser premiados con el cargo (y el sueldo) de legisladores peruanos. El elector decide.
¿Votar es Protestar?
Para el sociólogo Gonzalo Portocarrero, el fenómeno social del voto de protesta o de premio esconde una motivación personal además de la económica. Portocarrero enfoca la mirada en el individuo: “recuerda que los personajes del espectáculo y el deporte son individuos que viven del público. No sólo subsisten económicamente a partir de estar en las portadas de los diarios. También es un tema psicológico. Es gente adicta a la visibilidad y a la atención.” No es gratuito que muchos de estos candidatos estén retirados o en el umbral del retiro de sus oficios originales. Tanto Tongo, con sus 27 años de vida artística, como Melcochita, con su prestigio internacional como sonero, se presentan como músicos que ya dieron todo por el país, o por ellos mismos, al menos. Pedro Villalba García (a) Don Pedrito, por su lado, enrostra sus medallas, diplomas y llaves de la ciudad como quejándose de su actual trabajo en un pequeño programa de cocina del canal 27.