Política Candidato a la vicepresidencia Torres Caro revienta la olla en UPP. El comandante pasa al arco para tapar el éxodo.
El Autogol de Ollanta (VER)
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Víctor Girao, Isaac Mekler, Carlos Torres Caro y Gustavo Espinoza, del bloque disidente de UPP, en el Hotel Bolívar. |
EL “colorado” Carlos Gamarra de Paraguay no debería sentirse tan mal por el autogol que metió el sábado 10, en el partido que su selección perdió 1 – 0 contra Inglaterra por el Campeonato Mundial de Fútbol. En plena efervescencia mundialista, no ha sido el único. El lunes 12, a miles de kilómetros de Frankfurt y con presencia nula de hinchas, Carlos Torres Caro hizo pública su separación de UPP. El anuncio efectuado en el Hotel Bolívar fue tan sorpresivo como un gol en la propia valla. El problema es que el partido en el Congreso todavía no ha empezado.
La profunda crisis en UPP, no debería sorprender a nadie. Ya en marzo de este año, CARETAS 1917 señalaba en términos culinarios que el “Sancochado Humalista” era un mazacote difícil de digerir. Con tendencias políticas tan disímiles cociéndose juntas a todo vapor, tarde o temprano esa olla iba a terminar de reventar. Los ingredientes adicionales: Hugo Chávez, el clan Humala y las acusaciones de violaciones a los derechos humanos, lejos de darle color al caldo, lo volvieron aún más espeso.
“Ollanta Humala ha abandonado el camino nacionalista al entrar en pactos y componendas con políticos tradicionales de izquierda. El ‘Frente Nacionalista Democrático y Popular’ que ha anunciado, desarrollará una política de oposición radical, sin haberlo comunicado ni consultado con las bases, ni con los elegidos democráticamente por el pueblo. No queremos ser cómplices de eso”, señaló Torres Caro ese día. Durante toda la semana anterior había deslizado frases en contra de la creación del Frente, que según fuentes del entorno de Humala, fue propuesto por el propio candidato y delineado por Carlos Tapia, el ex comisionado de la CVR. “No queremos ser plataforma para resucitar a muertos vivientes”, dijo Torres Caro el jueves 8. El sábado 10, su decisión de separarse de UPP ya había sido expresada a Humala, quien se encontraba de viaje en Bolivia. Este le habría solicitado reconsiderar su actitud, primero de manera serena, luego algo exaltado cuando se enteró que lo acompañaban los congresistas electos Isaac Mekler (Callao), Rocío Gonzales (Arequipa), Gustavo Espinoza (Lambayeque) y media docena de integrantes del comité político.
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De Frente al Suelo
Más allá de que Torres Caro haya encontrado un pretexto propicio para abandonar el equipo humalista, como señalan algunos, y que el concepto del Frente Nacionalista sea o no propiedad de Carlos Tapia, la convocatoria a las fuerzas de izquierda por parte del humalismo puede encerrar intereses más complejos. Según fuentes del APRA, la figura del presidente venezolano Hugo Chávez vuelve a surgir como el director entre bastidores.
La hipótesis no fue desmentida, aunque tampoco del todo avalada, por Torres Caro en conversación con CARETAS. Según esta versión, Chávez habría convocado alrededor de Humala a los dirigentes de izquierda Alberto Moreno, Ricardo Letts y Rolando Breña Pantoja, quienes han manifestado hasta el cansancio afinidades con el mandatario venezolano. Breña, inclusive, intentó un acercamiento con el APRA, pero luego terminó replegándose hacia el bloque nacionalista. “A Humala le dijeron que esta era la gente con la que debía tratar en su papel de opositor al gobierno”, sostiene una fuente cercana al humalismo. “Y Humala dijo ya”.
Al respecto, Torres Caro declaró a este semanario: “Es evidente que lo que se estaba produciendo eran negociaciones en compartimentaje con estos señores desde hace meses. El propio Letts lo ha afirmado. Ollanta tenía un proyecto que yo no conocía y que muchos en el partido tampoco”.
De alguna manera, sus declaraciones encuentran sustento en dos hechos separados, pero que adquieren curiosa correspondencia: en junio del año pasado, parlamentarios venezolanos visitaron el país con motivo de un homenaje a José Carlos Mariátegui. El entonces candidato Alan García, en compañía del congresista Jorge del Castillo iban para una reunión cuando decidieron hacer una parada en el restaurante del Club de la Unión, en la Plaza de Armas. Grande fue su sorpresa, cuando se encontraron a los parlamentarios venezolanos conversando con los dirigentes de Patria Roja y el Movimiento Nueva Izquierda. De otro lado, la primera semana de enero de este año, Humala convocó “a todas las fuerzas de izquierda del Perú a unirse al proyecto nacionalista”, luego de que visitara a Hugo Chávez en Venezuela.
“En ese momento yo me opuse tenazmente a la ejecución de esta alianza”, cuenta Torres Caro. “A partir de ahí me odiaron y comenzaron a atacarme”, añade.
Resulta ingenuo pensar de que el ahora ex candidato a la vicepresidencia de la República por Humala, y número uno en su lista al Congreso, no se percató antes de la injerencia de Hugo Chávez o del sesgo beligerante de muchas de las posturas del candidato nacionalista. “Eso no es así. Hasta el 4 de junio las cosas marchaban bien. Es a partir del discurso de esa noche, donde decido alejarme de esa posición”, sostiene Torres Caro.
Dinero y Curules
Otra alerta que ha activado Torres Caro es el tema de los fondos electorales. Según el Art. 29 de la Ley de Partidos Políticos, a partir del próximo año, a las agrupaciones que lograron ingresar al Congreso les corresponde un determinado monto de dinero destinado a gastos regulares, no a campaña electoral. Este dinero se constituye en base a la cantidad de votos obtenidos por cada partido y será desembolsado gradualmente hasta el 2011. A UPP le correspondería casi cerca de US$ 3 millones. Torres Caro no ha perdido tiempo en afirmar que la izquierda radical quiere echar mano de ese dinero. Sin embargo, el desembolso se encuentra sujeto a su incorporación en el presupuesto anual de la República. Hasta el momento, esto no se ha producido y según las señales dadas por Alan García en cuanto al tema de austeridad, no se produciría en el próximo año.
Por lo pronto, la salida de Torres Caro de UPP ha motivado reacciones solidarias en sus pares apristas, especialmente en Jorge del Castillo, Mercedes Cabanillas y el propio AGP. Según fuentes del APRA, estas reacciones no serían gratuitas. Torres Caro era el candidato natural de UPP a enfrentarse al APRA por la Presidencia del Congreso. Fuera de contienda, la presencia del partido de Humala, o lo que podría quedar del mismo, se limitaría a petardear a la mala las iniciativas legislativas del oficialismo. Las versiones señalan que Torres Caro habría negociado ya alguna comisión, probablemente Justicia, y un puesto en la mesa directiva que recaería en Isaac Mekler.
“Eso es una tontería. Yo he gestionado el debate con Del Castillo y apenas he visto a los demás congresistas apristas. No hay nada de eso”, sostuvo a CARETAS.
Sin embargo, una de las intenciones del APRA es arrear la mayor cantidad de parlamentarios lejos del núcleo de UPP. Hasta hace una semana las conversaciones con la facción de Aldo Estrada Choque iban por buen camino.
“Se estima que Torres Caro tiene una capacidad de convocatoria de 15 congresistas y Estrada de 3 ó 4”, dice una fuente aprista. Al cierre de edición, se especulaba que otros congresistas de UPP afines a Torres Caro como Hilaria Supa (Cusco), Fredy Otárola (Ancash), Antonio León (Apurímac) y José Saldaña (Huancavelica), podrían seguirle los pasos. La salida de un puntero como el ex fiscal es una baja que a Ollanta Humala lo coloca en una situación donde perder por “walk over”, antes de que empiece el partido, no sería descabellado. (C.H.)