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Entrevistas Ayaipoma sabe ahora que las cornadas políticas son las que más duelen.

Sol y Sombra del Congreso

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Hace una semana lo corneó una vaquillona, pero eso no altera sus nervios para trazar un balance positivo del Legislativo actual.

Médico de profesión y tan aficionado a la tauromaquia como para haber construido un coso propio, criar reses y arriesgar cornadas, Marcial Ayaipoma, Presidente del Congreso en el último tramo del gobierno de Toledo, rescata el esfuerzo casi invisible de los congresistas, porque, según dice, el comportamiento de unos pocos es el que ha hecho el descrédito del Parlamento. De paso, le desea a Alan García más viajes que los que ha tenido Toledo, si, como ha dicho, quiere superarlo en logros.

¿Está a punto de terminar la última legislatura. ¿Cuál es su reflexión al irse?
–La convicción de haber servido al país. Yo decidí ayudar a mi amigo Alejandro Toledo. Al principio no era mi intención candidatear para ser congresista, pero, conociendo su terquedad, acepté.


 


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