Frankfurt (Lunes 19)
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Al sol y panza arriba, ¿qué más se puede pedir? |
El viaje en bus desde Nuremberg hasta Frankfurt estuvo lleno de paisajes impresionantes. No era la primera vez que recorría por Alemania, pero igual me sorprendió su belleza. Me pregunto si nuestro país es igual de hermoso, ¿por qué no sabemos aprovechar eso?
En el camino pensaba en el día anterior. ¿Qué diría Hitler, quien escogió a Nuremberg como sede de reuniones anuales si viera croatas corriendo y saltando dichosos por sus calles? Los tiempos cambian, sin duda. También recordaba la guerra en Yugoslavia. ¿Cuántos de esos alegres hinchas de cuadritos rojiblancos serán refugiados?
Frankfurt sigue tan ecléctico como siempre. Su arquitectura es una mezcla de vanguardia y nostalgia. Como estaba en terreno algo conocido, decidí no agenciarme de mapas y desplazarme por mi cuenta y riesgo. Me las quise dar de ubicado cuando en Lima, nunca lo soy. Me di el gusto de preguntarle a los Policías en alemán por referencias. Ellos, extrañados, me contestaban amablemente.
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Dale matador. Hinchas españoles se unieron a la fiesta. |
Aquí la fiebre del mundial no ha llegado a reventar los termómetros. Su gente anda más preocupada en la rutina. Es por eso que no muchos conocían el lugar donde estaba ubicada la Fan Fest. Yo andaba en busca de algún parque o plaza, pero grande fue mi sorpresa cuando vi que la pantalla gigante había sido colocada en pleno río Main.
Esta gran plataforma transmitía los partidos en vivo por sus dos lados, como para que los asistentes, acomodados en prácticas y confortables graderías colocadas en ambas riveras, pudieran ver perfectamente.
Cuando pregunté a algunos lugareños cómo se les había ocurrido colocar pantallas gigantes en el río, me contestaron que cada ciudad arma su fiesta de la mejor forma. Frankfurt, cuna de los mejores arquitectos germanos, tenía que salir con alguna alucinada idea.
El orden en esta ciudad también es impresionante. Cuando se compra una bebida en los puestos de venta de la Fan Fest, tienes que dejar en depósito 1.5 Euros. A cambio te dan una ficha que luego intercambias por el dinero a la hora que devuelves los vasos o botellas vacías. Con eso se evitan cerros de basura al final de la jornada.
Ese día Arabia Saudita se enfrentaba con Ucrania, el partido no prometía mucha emoción pero verlo en una pantalla colocada en medio del río era una oportunidad que no podía dejar pasar. La hinchada árabe fue casi inexistente.
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Ingenio germano. Pantalla anclada en el Main transmitirá. |
Entre la poca concurrida tribuna ucraniana sobresalían algunas bellas hinchas, desplegando su gracia en el calor germano. Estaba en tan absorta contemplación cuando de pronto, entre la gente, vi surgir una bandera roja con la oz y el martillo. Tuve un irremediable flash back a tiempos pasados.
¿Senderistas? pensé, pero no, se trataba de algún nostálgico por el viejo sistema estalinista que reinó en Ucrania hasta hace pocos años.
Terminado el encuentro caminé a lo largo del Main, tuve flash backs que me hacían recordar nuestro querido río hablador. Sabrán perdonar esta obsesión con los flash backs. Es por tanto ver la serie Lost.
Llegué hasta una de las múltiples librerías en busca de un libro de David Bowie que mi ‘japonesita’ que me espera en casa me encargó. Luego, me esperaba el hotel y por fin unas horas de sueño sin pensar en el Mundial.