Actualidad El APRA las advierte en burocracia, consultorías y licitaciones.
¿Bombas de Tiempo? (VER)
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García y Toledo se vieron las caras el miércoles 21. La Comisión de Transferencia evaluará Palacio esta semana. |
“Recién vamos destapando la olla”, afirma uno de los más importantes dirigentes apristas. Las comisiones de transferencia comenzaron su trabajo durante los últimos días y los integrantes del gobierno entrante filtran la información a cuentagotas. Pero casi todos los consultados prenden la mecha: “Bombas de tiempo”, coinciden en advertir.
El sobrepeso del aparato estatal encabeza la lista de papas calientes. En una reunión del 2003 entre dirigentes apristas y el entonces ministro de Economía, Pedro Pablo Kuczynski, éste reconoció que la planilla pública se había incrementado en 100 mil personas durante la administración de Alejandro Toledo.
Los cálculos posteriores, señalan congresistas apristas como Javier Velásquez Quesquén, permiten concluir que se han sumado unos 80 mil empleados públicos más: Un total de 180 mil.
El total actual de burocracia según los estimados de Velásquez Quesquén estaría alrededor de 1’230,000 empleados. La jefa de gabinete de la Presidencia del Consejo de Ministros cifra el total, sin contar a los empleados municipales, en 820 mil (ver entrevista).
Consultado el secretario general del APRA, Jorge del Castillo, sostuvo que durante el presente gobierno el gasto en planilla aumentó en un 25%. “Y no por aumento de sueldos, sino por el aumento en cantidad de empleados”. A la salida de la reunión que Alan García sostuvo con la cúpula aprista en su oficina de San Isidro, el parlamentario Luis Alva Castro declaró que en sus primeras indagaciones la comisión de transferencia encontró “exceso de personal” y trabajadores “con apellidos relacionados al Presidente de la República”. Anunció investigaciones para determinar si se trataba de casos de nepotismo.
Aunque el APRA tiene la intención de hundir el índice en las adiposidades del Estado, reconoce que todavía palpa esos rollitos en un cuarto oscuro.
Poco alumbra el laberinto planteado por la multitud no precisada de regímenes remunerativos y las modalidades de contratación como los servicios no personales y las consultorías.
Consultorías y Bombas Posibles
El gasto en las últimas asciende en total a S/. 541.3 millones para el año 2006. En casos como el Ministerio de Transportes y Comunicaciones representan el 19.82% del presupuesto del sector (S/. 107.3 millones). Al primer vistazo puede no parecer tan descabellado si se considera que entre las principales labores del despacho está la construcción de proyectos.
No parece igual de lógico que la Oficina de Normalización Previsional, asignada al reparto de pensiones, utilice el 16.7% de sus fondos (S/. 90.4 millones) en consultorías.
Le siguen el Ministerio de Economía y Finanzas (S/. 82.3 millones, el 15.2% de su presupuesto), el programa Mivivienda (S/. 61 millones, 11.27%), el Ministerio de Agricultura (S/. 57.5 millones, 10.62%) y la Presidencia del Consejo de Ministros (S/. 43.6 millones, 8.05%).
Enrique Cornejo, jefe del equipo económico aprista, dijo a CARETAS que si bien un porcentaje de consultorías debía limarse, “otras deben seguir como tales” (edición 1930). Queda claro que por el momento el próximo gobierno todavía cubiletea con los números.
Otros problemas identificados por los apristas en las primeras barridas son:
- El “desfondamiento” del Fondo Mivivienda. El APRA se había expresado en términos favorables a esa experiencia, pero parece no haber tomado en cuenta que a principios de mes comenzó a aplicarse el nuevo esquema de préstamos hipotecarios por los que los recursos para los préstamos son de los bancos y ya no del Estado.
- Las arcas vacías del Banco Agrario, que a su vez es una de las instituciones más atendidas por el Plan de Gobierno aprista.
- La extemporánea subasta pública de las acciones de Siderperú, programada para el miércoles 28. Aceros Arequipa se opone debido al supuesto favoritismo mostrado con inversionistas extranjeros y se ampara en la resolución del 9º Juzgado de Arequipa, que ordena reiniciar el proceso que tomaría cincuenta días.
- Una importante licitación de medicinas a realizarse la primera semana de julio.
Símbolo Palacio
Luis Alva Castro informa que esta semana el equipo aprista se ha instalado en una suerte de campamento en la Presidencia del Consejo de Ministros. El premier PPK se encuentra empujando el TLC en Washington, por lo tanto el titular de Economía Fernando Zavala funge de anfitrión.
Alva Castro reconoce que el proceso se ha llevado a cabo “con orden y transparencia”. Sin embargo adelanta que en Palacio de Gobierno, cuyo pliego depende de la PCM, se avecina bochinche.
Afirman los apristas que cerca de 500 empleados palaciegos figuran en la planilla del Estado. Muchos provendrían de los llamados “destaques”. Es decir, pertenecen nominalmente a otros despachos y son trasladados a la residencia presidencial.
Solicitada una respuesta a la Presidencia de la República, fue confirmada la existencia de 347 trabajadores. Se explica que al culminar el régimen de Alberto Fujimori fueron devueltos a sus cuarteles entre 700 y 800 militares trabajadores de Palacio que eran cubiertos por el inagotable presupuesto de Defensa. “Todos los días eran servidos 1,200 menús”, asegura la fuente.
Para el Ejecutivo ahora se cuenta con un pliego propio de Palacio que evita la corrupción. Para Enrique Cornejo los S/. 38 millones del mismo son excesivos.
Más que una bomba de tiempo, Palacio de Gobierno se ha convertido en un símbolo de mecha caprichosa.
Alan García sentencia el fin del “despilfarro y la pachanga” y embiste contra los viajes de la comitiva toledista. Pero hay quienes piensan que, en tiempos de diplomacia presidencial, poquito trecho separa el gesto de la grandilocuencia. El presidente electo demarca su estilo –la necesidad de “reconciliarse con la gente”, dice Jorge del Castillo- con trayectos en clase económica y paradas en el Bar Cordano.
Dos días después de ese austero almuerzo, y mientras les hincaba el diente a unas conchitas con hojaldre en el Club Nacional, un simpático ministro del gobierno saliente veía muy difícil armar un gabinete de campeonato con los sueldos mochados a la mitad. Lo secundaba Luis Alberto Moreno, presidente del BID, quien se reuniría con AGP esa misma tarde para ofrecerle US$ 4 mil millones en créditos durante todo su gobierno.
Moreno salió del conocido kinder del ex mandatario colombiano César Gaviria: Un grupo de técnicos pragmáticos luego enganchados en el concierto internacional. Quizás por eso le marque límite a la valía de algunos gestos políticos. En el Cordano, por ejemplo, García levantó el pan solitario y lo mostró a las cámaras. “Este es el símbolo de la austeridad”, declaró. Al lado le habían puesto en un plato la carne picadita de pavo. El relleno del sánguche.