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Medio Ambiente Un alcalde y su terca intención de construir un puente hacia la ciudadela de Machu Picchu.

Un Puente Demasiado Cerca

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¿Se pretende llenar las ruinas con camiones y comerciantes? La pena privativa de la libertad del alcalde sería de 3 a 6 años.

Cuando el atentado a nuestra historia adquiere un matiz institucional, el absurdo es aún mayor. Es el caso del llamado puente vehicular “Carrilluchayoc” sobre el río Vilcanota que el alcalde de Santa Teresa se empeña en construir, para así conectar al distrito en mención con el de Machu Picchu. Todo, por supuesto, sin una licencia de construcción.

El puente vehicular es para transporte de carga y pasajeros hacia la Central Hidroeléctrica Machu Picchu, a sólo 10 kilómetros de la ciudadela. Un puente así (ver foto), atenta contra el marco arqueológico del lugar, abre una imprudente puerta falsa hacia la ruina, y al consecuente vandalismo de una de las 7 maravillas del mundo moderno. La UNESCO dará un ultimátum a las autoridades peruanas para la paralización definitiva de este daño irreparable. Irreparable, por la degradación ecológica y la contaminación ambulante que implicará este tramo de la vía. Y definitiva, porque luego de cada detención de las obras el alcalde siempre ha terminado por darse el gusto de reanudar su despropósito.


 


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