Humor Maitena, la humorista, se toma un respiro y un año sabático para desalterarse, soltar el lápiz, caminar por la playa y cuidar su huerta.
Te Escucho, Corazón
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Maitena, en autorretrato, no se deprime: “Yo me tomo una botella de pisco entera y me voy a bailar hasta las once de la mañana, pero eso no siempre te deja contenta”. |
Maitena suena alterada al otro lado del teléfono. La llaman al celular, atiende visitas, me pide que la llame luego. En su casa frente al mar, en Uruguay, en un pueblo de cien habitantes, la humorista argentina ha decidido tomarse un año sabático, aunque no parezca.
Me dice que es un día raro de invierno, con mucho calor, que sus hijos están de vacaciones y que camina diez kilómetros todas las mañanas por la playa junto a sus perros. Su próxima visita a la Feria Internacional del Libro de Lima quizá sea el último evento que realice antes de tomarse lo de sabático en serio, empezando con un viaje a Machu Picchu.