Fotografía Imágenes que dan cuenta del Perú entre 1986 y 1998 en “País de Luz”, libro que recoge el trabajo de TAFOS.
Caminos de la Memoria
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“Matrimonio en la comunidad Vizcachani” de Sebastián Turpo (Puno, 1989). Las celebraciones y el gozo también se reflejan en estas imágenes. |
En 1986, los fotógrafos Thomas Muller y su esposa Helga se encontraban trabajando en un centro de educación popular en Ocongate cuando un poblador, Gregorio Condori, les pidió una cámara. Sin técnica ni oficio, tenía una clara intención: demostrar con pruebas fehacientes los abusos que sufrían los campesinos por parte de un juez de tierras. Condori no sólo cumplió con su cometido y pudo denunciar al funcionario, sino que su iniciativa dio pie a la creación de los Talleres de Fotografía Social (TAFOS): en Cusco, Lima, Piura, Apurímac, Puno, San Martín, Ica y Junín, distintas comunidades explicaron y tradujeron sus realidades en imágenes, y construyeron un notable archivo gráfico del Perú entre 1986 y 1998.
En manos de campesinos andinos, jóvenes que crecían en medio de la violencia y el caos, trabajadores mineros y pobladores de la selva, las cámaras capturaban certeros retratos de carencia, de olvido, de consecuencias del terror; pero también de esperanza y de posibilidad a través de voluntad, constancia y esfuerzo. Estos relatan la larga lucha de sectores populares para entender y hacer valer sus derechos como ciudadanos peruanos en un Estado que no se dejaba sentir, y no perder en ese trance sus propios valores, creencias y costumbres. Son, a la vez, ventanas y espejos pues recogen la mirada de quien no sólo observa, sino que conoce en carne propia la intimidad del vasto mundo que encierra el encuadre.
Al concluir el proyecto en 1998, el archivo de más de doscientas mil fotografías fue cedido a la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Universidad Católica. En el 2004, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) incorporó a su colección un centenar de estas imágenes. Nunca antes reunido en un libro, el resultado de esos doce años quedan en esta publicación como valioso medio para encontrar la identidad de un país disgregado, cuya diversidad característica va acompañada de injustas diferencias que lamentablemente aún no se logran salvar. Como explica el propio Muller en una nota inicial del tomo, la difusión del proyecto TAFOS en todo el territorio nacional persigue el encuentro del semejante en el otro y la idea de la acción y el respeto como vías de encuentro dentro de estas diferencias. (R.V.)