Actualidad Alan García prepara shock de inversión, austeridad y eficiencia. La consigna es continuar con el piso logrado por Toledo pero dar el salto al 7% del crecimiento.
Terapia de Choque (VER)
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García inauguró el martes un hospital en Alfonso Ugarte. |
Los cuadros técnicos del APRA afinan a toda prisa el Plan de 100 días que marcará el ritmo de gestión del próximo gobierno, y será eje central del discurso de asunción de mando de Alan García Pérez el 28. La palabra shock vuelve a retumbar como en las elecciones del 1990. Sólo que esta vez la terapia de choque que anuncia el APRA –lejos de recesiva– es proactiva. Se trata de un triple shock: de inversión, austeridad y eficiencia.
El primer shock que se anuncie pegará de lleno en los bolsillos de los funcionarios electos del gobierno: García anunciará que recortará el salario del Presidente a S/. 15,000, estableciendo una valla por debajo de la cual deberán reajustarse los ingresos de los ministros, congresistas, presidentes regionales y alcaldes.
Antes de soltar lo que se describe como un “paquetazo” de medidas, el Presidente electo quiere predicar con el ejemplo.
“El gobierno tiene que dar muestras de credibilidad y confianza”, explicó Luis Alva Castro, jefe de la Comisión de Transferencia de la Oficina del Primer Ministro. “Y presentará un programa claro de austeridad”.
La terapia de choque en el campo de la austeridad contempla reducir en un 10% los gastos en bienes y servicios y asesorías, y unificar los programas de asistencia social en una sola entidad con la cual se pretende reducir burocracia y duplicidad de funciones.
García entiende que recortar los altos ingresos de los funcionarios electos es un anhelo nacional. De esta manera, busca conquistar la tribuna de un solo mandoble.
Pero García se ha fijado un desafío aún más complejo: le llama el shock de inversión y de eficiencia.
La fórmula busca fomentar la inversión privada y sacudir al aparato público de su confusión y letargo. “El gran desafío es acelerar el crecimiento económico y llegar a la gente con empleo y salarios”, sostuvo Enrique Cornejo, jefe del Plan Económico del APRA. “Se trata de garantizar que el crecimiento con estabilidad continúe con el piso logrado, pero a ritmos mayores”, aseguró.
El objetivo es crear las condiciones para que el crecimiento económico supere el 5,5% del PBI presente, y alcance el 7% anual de manera firme y sostenida, afirmó Cornejo.
El nombramiento de Luis Carranza como ministro de Economía –economista ortodoxo no aprista– debe despejar las dudas que pudieran existir acerca de la supuesta intención del nuevo régimen de aventurarse por el resbaladizo sendero de la heterodoxia económica.
“El empleo se alcanza con inversión”, sintetizó Alva Castro a CARETAS.
En ese sentido, el shock de inversión busca garantizar a los inversionistas privados que el Perú sigue siendo un “país de oportunidades”. El sector privado tiene proyectado invertir en el próximo quinquenio un total de US$ 9,000 millones aproximadamente, según reveló el Primer Ministro, Pedro Pablo Kuczynski esta semana.
“La primera tarea será que estos proyectos maduren”, señaló Cornejo.
El listado de megaproyectos en marcha son básicamente mineros, energéticos y viales. La lista es conocida: el proyecto de exportación de gas a través de la planta de licuefacción de Melchorita; el desarrollo del yacimiento minero de Quellaveco en Moquegua; las carreteras interoceánicas IIRSA Sur y Norte; etcétera (ver cuadro).
“La única manera de crecer al 7% es aumentado sustancialmente la inversión pública y privada”, precisó Cornejo.
La inversión privada actual apenas representa el 17% del PBI, siendo un nivel óptimo de 25%. Y la inversión pública apenas representa el 14%. El APRA aspira a incrementar la tasa a 25% al final de su mandato, siempre en el marco de la disciplina fiscal.
El APRA se comprometió durante la campaña electoral a impulsar varios proyectos adicionales y ambiciosos: Sierra Exportadora, Agua para Todos y las carreteras Costa- Sierra, entre otras.
Existe conciencia de que el voto de protesta en las elecciones presidenciales exige focalizar la gestión del gobierno en el desarrollo del Perú rural y provinciano.
En ese sentido, se esboza un programa de inversiones integral que combine la implementación de infraestructura, crédito, bienes, servicios y logística.
En la lista figuran el desarrollo de los gasoductos regionales, tendientes a revolucionar la matriz energética del país; la construcción de 28 carreteras Costa-Sierra de corto trecho pero vitales para el desarrollo agropecuario de igual número de cuencas transversales; y la construcción de la carretera longitudinal de la Sierra, un desafío mayúsculo que permitirá enlazar la red vial en un todo.
El régimen aprista aspira a desarrollar estos activos públicos a través de concesiones al sector privado o sistemas Público Privados (PPP).
Cornejo afirma que en un plazo inmediato se habilitarán tres de las 28 carreteras Costa-Sur: en Trujillo, Ica y la serranía de Lima. Para diciembre deben estar en marcha un total de siete de estas vías.
“Se trata de inversiones pequeñas –del orden de US$ 20 a US$ 30 millones– con subsidio implícito del Estado”, especifica Cornejo.
A su vez, se aguarda con expectativa el éxito de la entrega en concesión el 14 de agosto próximo de diez aeropuertos regionales a manos privadas, e impulsar igualmente la transferencia al sector privado de los puertos y las empresas de saneamiento de las principales capitales departamentales.
La mejora de los activos públicos a través de las concesiones o sistemas PPP acompañará la promoción de nuevas inversiones privadas de cara a los TLC con EE.UU., la Unión Europea, Chile, Brasil, México y Asia.
“El gobierno tiene un compromiso de promover grandes líneas de manufactura con valor añadido que tenemos esperanza que puedan multiplicarse en la agroindustria, textiles y confecciones, el desarrollo de software y joyería”, describió Cornejo.
Las políticas de fomento aún se están cocinando. Los comités de transferencia vienen levantando un “inventario de dificultades” y “fórmulas inteligentes” para superar los escollos a la inversión.
La visita esta semana del chileno Jaime Estévez, ex ministro de Obras Públicas y presidente del Banco de Estado de Chile en el gobierno de Ricardo Lagos, resulta elocuente. Esteves ha sido reclutado para asesorar al gobierno aprista en el desarrollo de nuevas líneas de crédito para la Pequeña y Mediana Empresa (PYME) vía el Banco de la Nación y las Cajas Rurales y Municipales. Pero se admite que aún queda en este aspecto mucho pan por rebanar.
“El gran desafío del gobierno se mide en dos escenarios: garantizar el crecimiento económico –concluye Cornejo– y la estabilidad social y política a través de un Estado más eficiente y cercano al ciudadano”. Veinte años atrás, el 28 de julio de 1985, Alan García asumió la Presidencia con un discurso de 107 minutos de duración. Se dice que esta vez, el discurso de asunción de García será mucho más breve. La propia retórica sometida a la terapia de choque.
La Ruta del Sol y el Plan Sur
Alcaldes discuten con AGP montos de inversión.LOS alcaldes de la llamada Ruta del Sol –Puerto Maldonado, Cusco, Ayacucho, Abancay, Huancavelica, Ica– llegaron a Lima y se entrevistaron el miércoles 19 con el Presidente electo y con el saliente. Son autoridades a las que ya se les presentó el Plan Sur diseñado por el CND (y que tiene casi el mismo nombre del prometido por García en campaña). Su costo para los próximos 10 años es de US$ 14,900 millones de los cuales US$ 4500 millones serán asumidos por el Estado. “Si este gobierno destina un 3% a la inversión pública”, explica Luis Thaís del CND, “equivaldría a US$ 2,100 millones. Que 450 le toquen a 10 de los 25 departamentos no es nada de otro mundo”. Cuenta además con los US$ 9,800 millones adicionales en impuesto a la renta que producirán las mineras del sur y las regalías por Camisea que, calcula, serán de US$ 3,500 millones más.
Thaís propone adicionalmente una especie de ministro sin cartera en el sur “que sea el gran coordinador del Ejecutivo, del gobierno regional y los alcaldes. Este señor, una especie de gran visir u orejón, debiera asistir al Consejo de ministros”.