Cultural A 50 años de su muerte, el gran cronista vuelve a las andadas.
Hombre de Terca Fe
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El libro trae 15 caricaturas de More, firmadas por Julio Málaga Grenet y otros maestros del arte. |
Federico More, el poeta, escritor y periodista puneño, cubrió una época del Perú y trazó rumbos posibles para el destino colectivo. El 26 de febrero de 1931 escribió en el editorial de la Revista Semanal: “Nada que no sea dolor le debo a la política. Nada que no sea dolor le debo al periodismo. Carezco de ambiciones políticas y me aniquila el ansia enfermiza de servir a mi patria. Por esa ansia abandoné mi excelente posición periodística en Buenos Aires, ganada en siete años de desgarrador combate”.
Tenía entonces 42 años y más de veinte consagrados a la literatura y el periodismo. En 1916, con 27 años de edad, había fundado, en compañía de Abraham Valdelomar, Percy Gibson y Alfredo González Prada, la histórica revista Colónida. En el destierro, a la par de brillar en los diarios bonaerenses La Razón y Crítica (la del gigante Natalio Botana), libró combate contra Leguía y hasta participó en conjuras contra el dictador.
No fue un santón. Nadie podía serlo en días de enfrentamiento feroz de la derecha fascistizante y el Apra recién nacida. Hubo violencia por partida doble. Y More quería paz y orden.
La Universidad Alas Peruanas acaba de editar un volumen de título elocuente: Federico More. Un Maestro del Periodismo Peruano. El libro contiene un epistolario de More de alto valor histórico y político, y una selección de escritos que exhiben al artista de la prosa y el gladiador de la polémica. El volumen se avalora con un prólogo del poeta Omar Aramayo –que nos acaba de sorprender con El gallo de oro, notable libro de cuentos– y con un intenso estudio de Osmar Gonzales.Una iconografía rica en fotos inéditas y memorables caricaturas añade interés. Releyendo estas páginas uno siente como que More aún convoca a la polémica. Y que por encima de todo campea su lema: “Al margen de todo intento puramente político, creyente en la necesidad de no cambiar gobiernos, en la necesidad del orden y en la eficacia de la inteligencia, termino estas líneas para pedirles a todos los peruanos que defienda su esperanza de Nación y su posibilidad de porvenir”. Corría 1931 (César Lévano).