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Edición 1935

27/Jul/2006
 
 
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Historia Cuando Alan García confirmaba su triunfo en la segunda vuelta, Pedro Pablo Kuczynski le escribió una carta pública en la que dijo que eran pocos los que tenían la oportunidad de gobernar por segunda vez a la edad relativamente joven de 57 años. PPK se olvidó de Alejandro Magno, que murió a los 33, y de muchos otros. Pero en materia de precocidad o madurez, y de fracaso o éxito en sus segundos estrenos, bastan los contrastes entre Napoleón y Churchill.

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Churchill llegó a Primer Ministro a los 65. Pero cuando se trató de recuperar el poder, la tortuga ganó a la liebre.

NAPOLEON

Napoleón Bonaparte, nacido en Córcega en 1769, fue general en la Revolución Francesa, gobernante de Francia como Primer Cónsul y Emperador de los Franceses entre 1799 y 1814. A ese título añadió el de Rey de Italia, hasta que abdicó como consecuencia de su derrota en la batalla de Leipzig. Durante sus diez años como “déspota ilustrado” batalló contra casi todas las potencias de Europa, las que colaboraron para confinarlo en la isla mediterránea de Elba.

Pero en marzo de 1815 se alzó en armas con la guarnición de la isla, desembarcó en Francia y, logrando el apoyo de las tropas que Luis XVIII enviaba para detenerlo, llegó a París. El 18 de junio de ese año, sin embargo, debió partir a Bélgica para librar batalla en Waterloo, y fue derrotado. Su retorno duró sólo “Los Cien Días” que hoy tantos regímenes se plantean como meta inicial para desarrollar sus primeras medidas.


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