Actualidad Martes 25, 10 p.m. Primer gabinete de Alan García empieza a fajarse.
Arrancaron (VER)
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García estuvo escribiendo su discurso durante todo el día y se encontró con el gabinete por la noche. La discusión sobre políticas de austeridad le hincó el diente a los salarios de altos funcionarios. Fue mencionado el sueldo de 16 mil soles para el Presidente. |
Jorge del Castillo salió del hemiciclo cuando todavía juramentaban los últimos congresistas. Sorteó a los reporteros que esperaban a la entrada del Congreso sin concederles una palabra a los micrófonos y se montó en su camioneta. Encendió el motor y se sacó la medalla de parlamentario recién impuesta. El vehículo traspasó las rejas. Esperaba un grupo de mujeres para saludarlo y pedirle trabajo y alguna golpeó con frustración su ventana. En el semáforo de la esquina fue reconocido por los paseantes. Lo señalaron y le hicieron efusivos adioses con las manos. Del Castillo respondió. Un muchacho esmirriado, con cara de niño y bozo incipiente, le ofreció el dedo medio.
“Los votantes del 2011”, calculó sobre el chico del gesto obsceno. Luego giró a la avenida Abancay rumbo al Club Empresarial. Día pesado.
El Equipo Ministerial
“No sonrían para las fotos”, advierte más en serio que en broma el presidente Alan García a sus nuevos ministros. “Es lo primero que hay que aprender”. Tampoco accede a que el grupo pose de pie o de cualquier otra manera. Terminada la reunión no admitirá tomas mientras da discretas caladas de un cigarrillo.
Es evidente que con AGP retorna un estilo presidencial menos informal y más cuidadoso con la prensa que el practicado por su antecesor. En suma, de política con P mayúscula.
El nuevo Consejo de Ministros ha sesionado en la oficina del Frente Social que funcionó como cuartel general del nuevo premier Jorge del Castillo. Se encontraron el sábado 22 y volvieron a verse en la noche del martes 25.
CARETAS comprobó en la última ocasión que las políticas de austeridad propuestas por Alan García pueden ser camisas de once varas pero no son broma. La última parte de la reunión de nuevos ministros fue dedicada a la reducción de sueldos de funcionarios públicos. Los altos magistrados del Poder Judicial, más precisamente.
Los nombres ya venían sonando desde hace semanas: Jorge del Castillo (Presidencia del Consejo de Ministros), Luis Carranza (MEF), Mercedes Aráoz (Comercio Exterior), Hernán Garrido Lecca (Vivienda), Verónica Zavala (Transportes), Virgina Borra (Mujer), Carlos Vallejo (Salud), María Zavala (Justicia), José Antonio Chang (Educación), Juan Valdivia (Energía y Minas), José Antonio García Belaunde (Relaciones Exteriores).
Las grandes sorpresas son Pilar Mazzetti en Interior y Rafael Rey en Producción.
Gastón Benza Pflücker fue designado al frente del programa Sierra Exportadora, que dependerá de Presidencia de la República.
Al cierre de esta edición no se definían las carteras de Defensa y Agricultura. Para la primera persistían los nombres de los congresistas Luis Gonzales Posada (APRA) y Antero Flores Aráoz (PPC). Tampoco queda fuera de juego una tercera posibilidad. En Agricultura tomaba fuerza el del ex alcalde de Ferreñafe, el aprista Juan José Salazar García.
El gabinete cuenta con media docena de probados independientes. Los apristas con carnet y simpatizantes conocidos suman otro tanto.
Mercedes Cabanillas ocupa la Presidencia del Congreso y Mauricio Mulder, el otro secretario general, juega una inteligente mano de cartas. Prefiere quedarse con el mando del partido para las elecciones regionales y municipales.
Aunque no lo exprese también pasa a formar parte de una evidente reserva ministerial en un futuro cercano de papas calientes. Más todavía, rinde culto a la “religión civil” que le hizo juramentar sin crucifijo ni Biblia.
El Ministro de la Producción
Horas antes Rafael Rey termina el último de una larga serie de cigarrillos en la zona de fumadores de la sala José Carlos Mariátegui. Rey se ve muy colorado y muy alegre. En la barra pide un café a Gilmer y le recomienda a Javier Bedoya de Vivanco. “Trátalo como si fuera yo”, exclama y le da a Bedoya una sincera palmada en el hombro.
Rey se percata por el televisor que el último congresista ha jurado por la patria pero no por Dios. Bedoya le aclara impasible que ahora hay dos fórmulas de juramentación. Rey responde de buena gana: ‘Si no creen en Dios’, razona, ‘no tendría por qué importarles incluirlo en la frase’.
En el pasillo las señoras congratulan a Rey porque será el próximo ministro de la Producción.
El reacomodo le tocó a Susana Pinilla. Casi instalada en Producción, pasó a Trabajo. A esa cartera se llevará los temas relacionados con el impulso a las PYMES, que son su especialidad. En Producción se queda Rey, una de las desconcertantes sorpresas del gabinete versión 1.0.
¿Por qué Rey? Fue el representante de Unidad Nacional que no dudó en cerrar filas con el APRA apenas culminada la primera vuelta.
Pero también fue Rey un obsesivo detractor de García durante el gobierno de Alberto Fujimori. Aunque es amigo del nuevo premier las buenas migas con AGP son recientes. Apenas conocida su victoria fue a visitarlo el 7 de junio. García volvió a recibirlo el 9 de junio y el 18 de julio.
Su nombramiento no sería una concesión a Unidad Nacional, o al menos no pretende serlo. Si bien Rey mantiene relaciones cordiales con sus miembros, renunció a la alianza con un portazo en junio.
Un sector del APRA ve preferible tener a Lourdes Flores que a Ollanta Humala como cabeza de la oposición democrática. En virtud a ello considera viable darle influencia en puestos técnicos de entidades como el Banco Central de Reserva y Consucode.
Y para algunos la presencia de Rey es demasiado. Elementos apristas resienten su ubicación derechista. Un alto mando que no participó en la reunión del martes lo calificó de “fundamentalista. Y esos son los primeros que abandonan el barco”.
Por lo pronto Rey se muestra entusiasta y totalmente sincronizado con los planes anunciados por García. Y se sienta frente a Pilar Mazzetti, hasta hoy ministra de Salud a quien denunció constitucionalmente por la aprobación de la píldora del día siguiente. Pero en política solo sirven las píldoras que se doran.
La Pelea de Pilar
Otra de las sorpresas es la elección de Mazzetti como ministra del Interior (CARETAS 1934). Vista sobre el papel la idea no parece guardar mucha coherencia. Se ha desempeñado correctamente en un sector conflictivo pero esa pelea no garantiza buenos
rounds con el berenjenal de la Policía.
En el mejor de los casos parece reproducir el perfil de la chilena Michelle Bachelet como ministra de Defensa. Una médica de mano dura con las agallas necesarias para poner en orden los cuarteles.
Sobre los motivos que la animaron a aceptar el ofrecimiento de AGP, la sonriente respuesta de Mazzetti no admite equívocos: “Por el reto”.
En pocos minutos establece paralelos entre el despacho de Salud y el de Interior. Los problemas salariales y pensionarios, la corrupción, las divisiones entre las distintas facciones, los malos manejos presupuestales, el proceso de reforma pendiente, señala, son desafíos básicamente comparables.
Mazzetti se dice plenamente consciente del riesgo enfrentado por un titular ajeno a un área como la policial. Tanto allí como en Defensa puede verse inmediatamente arropado, e inmovilizado, por una cúpula amiga del statu quo. La ministra sostiene que ya viene cruzando todo tipo de información e incluso tiene presente el establecimiento de criterios equitativos para seleccionar personal.
En el camino de conformar este gabinete plural García dejó ver algunas inconsistencias. Prometió un primer ministro con facultades aumentadas y mejoradas. Primero presentó al ministro de Economía Luis Carranza y al canciller José Antonio García Belaunde.
En cambio, el rito de elegir a la cabeza del gabinete tomó más tiempo del deseable. Hasta el viernes 21 AGP parecía tener dudas y comentó en un almuerzo que todavía no tenía asegurada su decisión.
¿Era una forma de bajarle el moño al secretario general del partido? ¿Es un reflejo del trato que Víctor Raúl Haya de la Torre profería a sus lugartenientes?
Su forma de tomar decisiones para los próximos cinco años, y el papel que le tocará al primer ministro, se irán dibujando en las siguientes semanas. Mientras tanto, y en medio de los rumores desatados por Lima, el gabinete Del Castillo terminaba de ensamblarse. Será el responsable de interpretar la partitura estrenada el 28 de julio (Enrique Chávez).
El Puma Carranza
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Trabajó con premio Nobel Prescott. |
Próximo ministro de Economía, Luis Carranza Ugarte, es hermético, ortodoxo y una fiera. A principios de los años setentas, el advenimiento de la estanflación, un fenómeno inesperado en que la inflación convive con el desempleo, generó el colapso de la macroeconomía keynesiana, teoría dominante por aquellos años”, escribió Luis Carranza Ugarte en octubre del 2004 (CARETAS 1845 ). “Los trabajos de Prescott y Kydland contribuyeron a explicar las razones por las que las políticas fiscales expansivas eran inefectivas, y de esta manera, contribuyeron a poner los cimientos de las nuevas teorías económicas. En términos simples, los agentes económicos anticipan que un aumento irresponsable de gasto público implicará, más temprano que tarde, una combinación de mayores impuestos, mayor inflación o, lo que es peor, la cesación de pagos de la deuda pública. Con esas perspectivas, los agentes económicos reaccionan ante el mayor gasto público, no contratando más empleados, sino reduciendo su gasto privado y, si la situación es percibida como insostenible, incluso sacando sus ahorros del país”. Prescott y Kydland ganaron el Premio Nobel de Economía en el 2004. Carranza fue discípulo del primero en la Universidad de Minessotta, y luego su asistente de investigación en la Reserva Federal de Minneapolis hasta 1996. En el 2004, Carranza fue nombrado director del BCR y viceministro de Hacienda. En agosto del 2005, renunció al MEF. Entonces David Waisman –Presidente interino– enfiló sus baterías contra “un funcionario de segundo nivel” que se resistía a solucionar los reclamos salariales en el sector Salud. “La farra fiscal no es ningún robo. No confundamos las cosas, por favor”, afirmó Waisman. Carranza fue entonces contratado por el banco BBVA como jefe de análisis económico para América Latina y Mercados Emergentes en Madrid, de donde llegó esta semana con todas sus maletas y bagaje intelectual (MZ).