Fotografía Dos fotógrafos relatan con imágenes experiencias de enfermos de Sida en “Positvh+”.
Ojos Bien Abiertos
 |
Muestra de Vida.- Las fotografías de Bonet reflejan la posibilidad de una nueva etapa para África. Pero también inquieren si es que sociedades que se sienten tan globalizadas lo estarán para asumir como propias realidades como las que su lente captura. |
Una mirada que no se aparta ante la miseria, sino que la encara y persigue hasta sus profundidades, para hallar otros ojos llenos de preguntas, de lágrimas pero también de luz. Que no se esconde tras el lente, porque este no lo aleja de la imagen sino que le permite tenerla siempre en frente, sin importar la distancia ni el tiempo que media. Que no se conforma con el color o la forma sino que necesita y busca la vida, incluso cuando llega al final de ella. Y que por eso deja en el material recogido la sombra de su propia retina.
El fotógrafo español Pep Bonet (Mallorca, 1974) presenta un registro de su experiencia en el África Sub- Sahariana, conviviendo con enfermos de Sida y sus cuidadores. En una población abatida por pobreza extrema, desnutrición y analfabetismo, las guerras, desinformación y acciones de las industrias farmacéuticas empeoran la situación de la población infectada con VIH. Las fotografías de Bonet son sentido testimonio del dolor y las penurias, pero también prueba de la orgullosa lucha diaria, y de la esperanza que la llegada de la terapia antirretroviral ha despertado en el pueblo africano. Pese a que llega una década después que los primeros tratamientos empezaran a aplicarse en países más desarrollados, supone, en palabras del artista español, “la diferencia entre la vida y la muerte, la esperanza del futuro o la caída al vacío”.
El fotógrafo peruano Jaime Rázuri (Callao, 1956) hace lo propio a partir de un primer y terrible encuentro con el virus: la vista de una persona muerta a causa del Sida. Aunque su acercamiento se debió a una asignación laboral, casi de inmediato se convirtió en un proyecto personal. Su archivo visual de la enfermedad y sus estragos en la ciudad, quiere enfrentarse a prejuicios y discriminaciones, ofreciendo los rostros, pasos y vidas de aquellos a quienes su autor conoció y quiso. (R.V.)