Actualidad Para el gobierno, solución de los conflictos sociales pasa por maromas ambidiestras. Pero el baile tiene su pasito zurdo.
¡Derecha, Izquierda! (VER)
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El pasado viernes 22 el presidente Alan García reivindicó a las Fuerzas Armadas en su día. |
El pasado viernes 22 el presidente Alan García reivindicó a las Fuerzas Armadas en su día. Pero el frente de las demandas sociales no es tan fácil de aplacar. La solución del paro de estibadores en el Callao motivó reacciones menos entusiastas que las despertadas por conjurar la crisis de Yanacocha. A algunos, la fórmula dialogante del Ejecutivo puede parecerle tan arriesgada como la coreografía accidental retratada en la foto. En el gobierno aseguran que seguirán ensayándola.La inauguración de la Exposición de Vivienda y Construcción abundó en citas alusivas a la justicia social y Víctor Raúl Haya de la Torre. Esto no se antojaría extraño si el evento en cuestión hubiera congregado a los dirigentes de los sindicatos. Pero las loas salieron de las bocas de los grandes empresarios constructores.
Fernando Ibárcena, de la comisión organizadora, celebró “la mano izquierda” del primer ministro Jorge del Castillo, “que le sirve para enfrentar los sucesos diarios del país”. Las carcajadas de etiqueta negra aprobaron el comentario.
“Pensé en bromearles que ellos cobran con su mano derecha”, dijo Del Castillo en el camino de regreso a la Presidencia del Consejo de Ministros, “pero quizás hubiera resultado agresivo”.
Ingresar al túnel del gobierno presidido por Alan García significa salir de una negociación con estibadores para inaugurar un evento en el que se garantiza por enésima vez la seguridad de las inversiones y la estabilidad macroeconómica.
País Polvorín
La mano izquierda del gobierno ha recibido los pellizcos de la prensa en los últimos días. La negociación de Yanacocha supervisada por Del Castillo fue generalmente aprobada, incluso por los medios que veían con poca simpatía la posición de los comuneros de Combayo, quienes tomaron las instalaciones de la minera.
Luego del paro de estibadores en el Callao las reacciones no han sido tan entusiastas. Según ADEX, la medida de seis días le costó al país unos US$ 300 millones.
Se acordó que los jornales básicos de los estibadores serán de S/.40. El de los llamados wincheros, capataces y trabajadores especializados, quedó en S/.45. Representa un aumento de casi el 100%.
Un hecho que pasó desapercibido es que el papel del Ministerio de Trabajo para solucionar el paro fue inicialmente neutralizado por una medida judicial. Las empresas obtuvieron una acción de amparo en el V Juzgado del Callao que prevenía una negociación por rama. Es decir, impedía que el ministerio de Trabajo tuviera intermediación directa.
La Ministra Susana Pinilla reclamó la presencia del premier cuando se hizo evidente que la cortapisa judicial le impediría algún avance. De hecho, en el primer punto del acta las partes declaran que los acuerdos no transgreden la medida cautelar. Pero tanto, los empresarios críticos del acuerdo como los miembros del gabinete que participaron reconocen que, en la práctica, se trató efectivamente de una negociación por rama.
El presidente del Directorio de la Autoridad Portuaria, Frank Boyle, recordó que los grandes problemas pendientes del sector son el de la sobrepoblación de trabajadores y la falta de especialización.
Pero el principal referente de la puja desde la esquina del Ejecutivo fueron las bajas remuneraciones. Un funcionario de la PCM explica que para el gobierno “1. No hay empresario sin trabajador, y 2. La correlación entre pobres y ricos debe cambiar”.
Ese norte se extiende hasta los sectores más duros del gabinete. Aunque represente el epítome de la responsabilidad económica, el ministro de Economía, Luis Carranza, explicó el ángulo del gobierno durante un almuerzo organizado el lunes 25 por las AFPs: “la idea es mantener la disciplina fiscal, con un sesgo a favor de la inversión pública”. A fines del 2007 esta última deberá representar el 4.5% del PBI. Hacia diciembre del 2005 llegó apenas al 1.9%.
Carranza criticó que durante el gobierno de Alejandro Toledo, el gasto corriente aumentase en 30% y la inversión pública se estancara. “En periodos de bonanza el déficit no es el riesgo, sino el gasto”, explica Carranza.
La puesta en escena amerita el giro. Según la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior, las acciones de protesta social del 2001 fueron 1,826. A partir de entonces los números se dispararon. La cuesta arriba del 2002 (6,240), 2003 (8,532) y 2004 (8,494) solo se atenuó en el 2005 (5,240).
El reporte 30 de la Defensoría del Pueblo da cuenta de 88 conflictos (10 activos, 78 latentes) en el país al 31 de agosto del 2006. La mayoría, el 42%, corresponde al escenario municipal y los cuestionamientos a las autoridades municipales. Pero el 21% (19 casos) enfrenta “a poblaciones y empresas que explotan recursos naturales”. Un 10% (7 casos) alude a reivindicaciones laborales o gremiales.
Vale la pena aclarar que los números de la Digemin (acciones de protesta) no son comparables con los de la Defensoría (conflictos).
Esfuerzo de Sincronización
Mucho se ha especulado sobre el partido jugado por el congresista Luis Negreiros. La hipótesis conspirativa es tentadora cuando los desacuerdos entre los líderes apristas se filtran por la prensa y Negreiros es identificado como dirigente de la vieja guardia con mucha influencia en los puertos. Pero según quienes participaron en la negociación, los oficios de Negreiros fueron requeridos por el primer ministro y representa los intereses de un gremio que no se había plegado al paro.
Diferencias personales y políticas aparte, los apristas parecen ir alineándose al menos en términos discursivos. Ni la presidenta del Congreso Mercedes Cabanillas quiere mostrarse muy a la izquierda (ver entrevista), ni Del Castillo se ha convertido en el ogro corporativo que sus rivales quieren caricaturizar.
Meche quiere moverse al centro y el premier va recuperando la zurda. Y, sin dejar de rechazar una medida como la paralización del puerto, la solución chalaca recuerda los compromisos electorales adquiridos por Alan García.
Del Castillo pide por teléfono intervenir solo al final de la negociación de esa tarde con los comuneros de Ilo y dice ser consciente de los riesgos que entrañan la excesiva exposición. “Queremos más ministros hablando. En la medida que ellos actúen más, yo actúo menos”.
¿Cuánto le alcanzará la cuerda al método gubernamental de resolución de conflictos? Por el momento insistirán. El viernes 6 de octubre una delegación encabezada por del Castillo viajará a Ilo para cerrar los diálogos entre los comuneros y la minera Southern Perú. Los primeros bloquearon esta semana la vía férrea que traslada a la fundición el concentrado de cobre desde Toquepala y Cuajone. Exigen ser indemnizados por US$ 400 millones debido a daños ambientales. La minera ofreció US$ 7 millones.
La presidenta regional de Moquegua, Cristala Constantinides, apoya la medida e incluso se ha hecho presente en el lugar. Igual el alcalde Jorge Mendoza.
Ambos postulan a la reelección.
Del Castillo dijo el martes 26 que no se podían desligar las últimas movidas sociales del calendario electoral. La pampa también es un ánfora. (Enrique Chávez).
Bronca Desideologizada
El ministro de Economía Luis Carranza pareció genuinamente sorprendido de las declaraciones del ministro de Agricultura, Juan José Chiquitín Salazar, quien acusó el lunes al MEF de tener funcionarios de “extrema derecha”. Salazar mostró su disconformidad con el presupuesto asignado a su sector.
“Tildar de izquierda o derecha es una discusión trasnochada”, sostuvo Carranza. “Esta es una discusión sobre instrumentos: cuáles funcionan y cuáles no. Hay muchísimos ejemplos en la economía sobre cómo la búsqueda de un objetivo puede acarrear resultados totalmente desastrosos por instrumentos equivocados”, explicó.
“Él (Salazar) puso al presidente del Agrobanco, y coincidimos plenamente en sus funciones. La semana pasada me consultó sobre el shock de inversiones y yo le di varias sugerencias”.
El domingo, durante un Consejo de Ministros con AGP, Chiquitín Salazar tomó la palabra, y a medida que explicaba las medidas “descentralizadoras” que su sector estaba tomando, se fue encendiendo y sus palabras adoptaron un tono político. En determinado momento Carranza le acotó: “una cosa es descentralización y otra es deconcertación”. Quizás el tono frío y académico de Carranza encendió al chispa.
Carranza fue singularmente didáctico para explicar los objeticos de las descentralización y la necesaria cautela con la que se debía conducir el proceso.
“Las economías de Argentina, Brasil y Colombia sufrieron enormemente como resultado de procesos de descentralización acelerados y desordenados”, sostuvo. “Si para evitar eso tenemos que demorarnos un año más, yo no le veo ningún problema”.
Beatriz dijo no
Al día siguiente de realizada la entrevista con Mercedes Cabanillas, se publicó en el diario El Peruano la resolución que nombraba a su hija Beatriz Llanos de la Mata como integrante del Consejo Directivo del Canal 7. Cabanillas se declaró "sorprendida" con la designación y aseguró que la decisión correspondió "enteramente" a Alan García. El miércoles 27 Llanos de la Mata declinó a aceptar el puesto por el que, reiteró, no iba a recibir remuneración.