Urbanismo La Corporación José R. Lindley, dueña de la Inca Kola, donará agua para arborizar las laderas del San Cristóbal.
Cerro Que te Quiero Verde
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Así se verá el San Cristóbal si el proyecto de arborizarlo resulta ser un éxito. A más áreas verdes, menos terrenos aprovechados por los habitantes para botar basura. |
El Cerro San Cristóbal es un símbolo tan emblemático de Lima al punto de parecer que la capital dependiera de él. Si éste no cambia, mucho menos lo va a hacer Lima, como si el cerro fuera un motivador de largo alcance. Por ello, pero sobre todo por su ubicación geográfica, la Corporación José R. Lindley –cuya fábrica se encuentra en el representativo Jr. Cajamarca del Rímac, a metros del monumento histórico- ha firmado un convenio con la Municipalidad del distrito bajopontino, a fin de cambiar la fisonomía del cerro: un viejo sueño de CARETAS. El plan consiste en poblar sus terrenos rocosos de verde mediante agua reciclada, obtenida luego de que los líquidos residuales del proceso industrial de envasado de gaseosas hayan pasado por la Planta de Tratamiento de Efluentes (el sistema que purifica el agua usada instalado a fines del 2005). Un agua que no es potable, pero sí útil para fines de regadío y limpieza.
Inicialmente, se probará sembrar grass y plantas del tipo “enredaderas” (o aquéllas que no necesiten agua en exceso) en la zona arenosa del cerro denominada Villa de Fátima. La ventaja es que a las faldas de esta área se ubica el Club Internacional Revólver, lo que supone una facilidad ya que se puede recurrir a sus bombas de agua, cañerías y demás instalaciones. Todo el agua será traída mediante camiones cisterna desde la Planta de Efluentes, que cuentan una capacidad de procesamiento de 700 m3 al día, aunque se prevé que serán donados diariamente 150 m3, lo que equivale a un poco más del 20% de la real capacidad de producción de la planta, ya que no hay suficientes camiones que cumplan con la tarea de traslado.