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12/Oct/2006
 
 
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Internacional El estaño desata un inesperado desborde de caos y sangre.

Bolivia, Otra Vez

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El cerro Posokoni, el más rico en estaño del país, era la presa codiciada que condujo a la muerte de 21 mineros.

HUANUNI, el centro minero situado frente a los pueblos de Toledo y El Choro, en el corazón de los Andes bolivianos, fue la semana pasada escenario de un choque a balazos y dinamita entre mineros cooperativistas y mineros sindicalistas. Resultado: 21 muertos.

Una vez más el Estado –que el novelista cochabambino Augusto Céspedes definió como “metal del diablo” para condenar la era de Simón Patiño– estuvo en el origen de la tragedia. El metal, considerado casi material de desecho durante décadas, ha alcanzado en los últimos tiempos altísima cotización en el mercado mundial.


 


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