56° Aniversario
56 Años Dando la Mejor Cara (VER)
 |
Y jugándose la supervivencia: protesta en 1970 contra el Estatuto de Prensa de la dictadura militar. |
El último medio siglo ha sido el más acelerado de nuestra historia, si no el más importante. Y en la avalancha de acontecimientos –incluyendo los de esta semana– ha habido de todo. CARETAS ha perdurado en estos sus primeros 56 años dando la mejor cara y constatando que, después de todo, el Perú ha avanzado mucho. En 1950 la expectativa de vida aquí no llegaba a los 50 años y ahora araña los 70. La mortandad infantil era de 158 por mil y ha bajado a 42. Esto no ha sucedido en todo el mundo. Pero cuando la sociedad está escindida por grandes diferencias, la felicidad es esquiva. Ver encuesta en este bloque informativo especial.
Los Primeros 56 Años
A lo largo de 13 presidentes, CARETAS ha visto cómo se acelera la historia del Perú y, pese a todo, avanza al estado de derecho.
 |
En el regazo de Simón Gorila |
Con ocasión del XVI Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia, la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Pontificia Universidad Católica del Perú invitó a CARETAS a dar la charla de inauguración.Este año los estudiantes Adolfo Polo y La Borda y Daniela Rubio Giesecke coordinaron el coloquio en torno a la historia contemporánea, y sucede también que este octubre CARETAS cumple 56 años de vigorosa supervivencia.
El director de la revista, Enrique Zileri Gibson, agradeció el honor con una advertencia: los periodistas somos los obreros, los albañiles de la historia. Las informaciones que aportamos al registro están fraguadas en el tumulto de los acontecimientos. A veces dejamos una vida en ellas, pero corresponde a hombres como Jorge Basadre determinar la arquitectura.
Sin embargo, haciendo un inventario de los extraordinarios acontecimientos de este último medio siglo, Zileri concluyó que un lego tenía mucho que contar.
(Extractos adaptados)
Lo primero que se me ocurre es decir y repetir que la historia del Perú está salpicada, si no plagada, de milagros. Dios, como se sabe, es peruano, aunque a veces ande distraído, pero si Basadre viviera le hubiéramos sugerido que añadiera a su libro
El Azar en la historia y sus límites un capítulo sobre episodios sobrenaturales.
La designación de Valentín Paniagua a la presidencia transitoria de la República en el 2000, ese chispazo de lucidez que indujo a un Congreso fujimorista y matrero a escoger al mejor hombre para la ocasión con el menor respaldo parlamentario, fue milagrosa.
En segundo término, es conveniente resistir la tentación del “egocentrismo histórico”, evitando asegurar que los últimos 56 años han sido los más importantes de nuestra historia.
- Pensándolo bien, tenemos competencia. ¿Qué del medio siglo que abarcó la vida de Pachacútec? ¿Qué de la gesta de la Independencia? ¿Qué de la guerra con Chile?
 |
Veinte años después, repetición |
- Estos 56 años han sido, eso sí, los más acelerados y, además, han traído de todo, “como en botica”. Ahora se dice ‘shopping center’, huachafería anglomaníaca.
- Pensar que Velasco, por ejemplo, prohibió a Santa Claus por extranjerizante…
- He ahí uno de los tantos contrastes registrados por CARETAS, que no solo cubre lo político, social y cultural, sino también lo farandulesco en este entretenido circo que es a veces el Perú.
- En los años 50, un terrateniente serrano como Romainville azotaba y hasta cortaba el brazo a sus indios, como así llamaban muchos a los campesinos (incluso Beltrán).
- Pero entonces vinieron Hugo Blanco, Luis de la Puente, la revolución militar y Sendero, y ahora se acaba de condenar a Guzmán a prisión perpetua. Pero no malinterpretar este desfile en espiral.
- En la Lima de 1950, la vida nocturna excluía a los provincianos y ahora ella se refugia en los conos.
- En 1951 hubo un campeonato nacional de mambo en la Plaza de Toros. El cardenal Juan Gualberto Guevara amenazó con la excomunión al músico Dámaso Pérez Prado ‘Car’e foca’ y a quienes bailaran el mambo. Algunos calificaron de “satánico” ese baile. Ahora, el cardenal Juan Luis Cipriani no dice nada del perreo ni del “regaetón chacalón”, que es teológicamente aún más complicado.
- En sus 56 años de historia, CARETAS ha cubierto informes sobre 13 presidentes (incluyendo a milicos golpistas y a Valentín Paniagua), 10 elecciones presidenciales (1956, 1962, 1963, 1980, 1985, 1990, 1995, 2000, 2001, 2006).
- 4 golpes de Estado (2 típicos de militares derrocando a gobiernos civiles, 1 de militar derrocando a otro militar y 1 autogolpe), así que, sumando extensiones y repeticiones, han sido 18 gobiernos.
- 2 guerras con Ecuador (1981 y 1995), y posible solución final.
- 2 experiencias subversivas serias (la guerrilla de 1965 y el despelote de SL post 1980).
- Las candidaturas fallidas de luminarias nacionales como Mario Vargas Llosa y Javier Pérez de Cuéllar.
- Curioso: en toda la República, dos tercios de los Presidentes han sido provincianos, pero, en los últimos 56 años, la mitad limeños. Poco resultado para tantas denuncias contra el “centralismo”.
- Si hablamos de economía, a menudo se olvida que la primera fase de apertura liberal económica fue la de Odría. Después vinieron el estatismo de Velasco, el neoliberalismo del Chino Fujimori. También hemos tenido los momentos de auge con los booms exportadores en pesca y minerales, o los cambios drásticos: reforma agraria, nacionalizaciones, estatización de la banca, la hiperinflación y la recesión. Después las privatizaciones y concesiones.
- Punto aparte merece la corrupción, sobre todo la de Fujimori-Montesinos, que distribuían paquetes de dólares como si fueran tamales.
- Si en los años del velascato la represión a CARETAS se ensañó con clausuras, requisas y deportación, en los del fujimorato el deporte favorito fue presionar implícitamente a los anunciadores para que no colocaran avisos. Medio mundo estaba (y está) vendiendo o comprando algo al Estado.
- En esos días, CARETAS fue la publicación que más juicios sufrió, pero sólo perdió uno, por haber comparado a Montesinos con Rasputín, el monje ruso.
- CARETAS descubrió la ley del “todos vuelven” en la política peruana. No hay cadáveres políticos en el país: Manuel Prado, Belaunde, Fujimori (1995) y Alan García repitieron el plato.
- Pero cuando se habla de calibrar el último siglo, se podría decir que ha sido el más positivo en la historia de nuestra República. No estamos en el mejor de los mundos posibles, pero todos los índices –incluido el de la felicidad– apuntan a la mejora.
- Uno de los males que hay que derrotar es la tentación (o la vocación) autoritaria, que es una de las expresiones más conservadoras de nuestra sociedad, que se expresa de arriba para abajo, y de izquierda a derecha. Desde el hogar y la escuela hasta los poderes públicos.
- Por eso mismo, hay que presentar la mejor cara, la que sonríe, no la que da risa. Para eso hay que recordar, en memoria de Valentín Paniagua, que lo más revolucionario en nuestro país es fortalecer el estado de derecho.