Elecciones 2006 El saldo en rojo: 2 muertos, 70 detenidos y decenas de heridos. Epicentro en Puente Piedra, Puno y Ancash.
Ataque de los Golondrinos
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Caso de Rennán Espinoza, peruposibilista reelecto en Puente Piedra, vuelve a poner sobre el tapete la crisis de representatividad de las autoridades elegidas por pocos votos y mínimos márgenes. Apenas tiene 22%. Sus opositores destrozaron municipio el martes 22. |
Como un edificio bombardeado quedó la sede municipal de Puente Piedra el pasado martes, luego que una turba de 500 personas lanzara una lluvia de piedras y destrozara las lunas que cubrían la estructura. La muchedumbre se enfrentó a la Policía y quemó una motocicleta del Serenazgo, como protesta contra la reelección de su alcalde, Rennán Espinoza (Perú Posible), quien según la ONPE ocupa el primer lugar en el distrito con el 22,49% de los votos.
En esta ocasión no hubo pérdidas humanas, ya que el alcalde Espinoza logró esconderse en el interior del municipio, pero los destrozos generarán un gasto aproximado de 100.000 soles.
Puente Piedra fue el primer distrito en la capital en presentar este tipo de incidentes luego de las elecciones. Sin embargo, en provincias la seguidilla de actos vandálicos no ha cesado desde el domingo, y ya se contabiliza hasta 54 distritos en donde se ha atacado locales de votación, quemado material electoral, y atado a postes a funcionarios de los municipios.
El pasado lunes, el soldado Élmer Rojas, de 18 años, cayó a un barranco de 500 metros cuanto intentaba huir de una turba que protestaba por los resultados de los comicios en Chavín de Huantar, Huaraz. Asimismo, 70 personas fueron encarceladas por este tipo de protestas, en las que también se denunciaba la supuesta presencia de “votos golondrinos”.
Sólo en Puno se registraron 14 actos vandálicos de pobladores que exigían la anulación de las elecciones. En la localidad de Umachiri, incluso, la multitud amenazó con bloquear la carretera Puno-Cusco si su pedido no era atendido.
Ese mismo día, unos 1,200 pobladores ya habían cerrado la vía Lucanas-Puquio-Tirobamba, en Ayacucho, y habían tomado la sede municipal. Algo parecido sucedió en San Gabán (Puno), Huáncano (Ica) y Salaverry (La Libertad), donde alrededor de 400 lugareños bloquearon la vía de acceso al puerto local en rechazo a la victoria del candidato del Partido Aprista, Miguel Martínez.
Al cierre de la edición, en el distrito de Huanza (Lima), un poblador murió al recibir cinco impactos de bala luego de que un grupo de manifestantes atacara el municipio en rechazo a la reelección del alcalde Efraín Solís. Antes de las elecciones del 19, la Defensoría del Pueblo había identificado hasta 86 distritos potencialmente conflictivos.
Mesas Con Mecha
Los ‘votos golondrinos’ han sido el principal pretexto para los enfrentamientos en las elecciones del domingo 19. Los actos se registraron en las localidades de Huaylash, Huari, Ocros (Ancash), Carabaya (Puno) y Hualgayoc (Cajamarca), en donde hubo toma de locales, quema de cédulas y enfrentamientos violentos. En Sarayacu (Ucayali), más de cien electores habían sido omitidos del padrón electoral, lo que desató la ira de la población.
¿Qué es lo que sucedió? Tres meses antes, el Jurado Nacional de Elecciones realizó una fiscalización al padrón electoral en todo el país, encontrando que nueve mil personas ya no vivían en los lugares que se registraban en sus documentos de identidad. Según la institución, eran potenciales electores “golondrinos”. Es decir, gente que no vive en una jurisdicción, pero que se inscribe para favorecer a un candidato.
La RENIEC, posteriormente, corroboró que el número sólo se reducía a cuatro mil electores. Sin embargo, el total de personas ya habían sido retiradas del padrón electoral, motivando la confusión que desencadenó en la violencia.