
(Pero sí una final de Suspenso)
ESTO NO ES CUENTO
Al cabo de remontar un año especialmente agitado – dos elecciones y un Mundial de Fútbol signaron el 2006 – finalmente les – llega el turno a las letras:
Los resultados del Cuento de las Mil Palabras están a punto de salir del horno.
Pero no será este un menú predecible.
Ninguno de los finalistas ni ganadores, que en estos días estarán siendo avisados de su condición de tales, sabe exactamente qué distinción le corresponde. El misterio prevalecerá hasta la premiación en diciembre.
El Jurado está instruido de guardar sagrada omertà respecto al veredicto.
Con ellos no insistan.
Así que mientras los lectores salivan con anticipación, los participantes habrán de estar atentos a una breve llamada telefónica, a un escueto correo electrónico, que les anunciará su protagonismo en este ‘thriller’ literario.
(Y no, no ganó el mayordomo)