Seguridad Después del remezón, ahora vienen nuevas batallas contra la corrupción en el Ejército.
El Bazucazo de Wagner (VER)
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Viernes 1, Quebrada Cruz de Hueso. Parecía un ensayo rutinario, pero el general César Reinoso Díaz ya estaba en la mira. |
El ministro de Defensa, Allan Wagner, corroboró esta semana que tiene buena puntería y sabe dar en el blanco. Y por lo visto tampoco le tiembla el pulso al momento de apretar el disparador.
La destitución del jefe del Ejército, general de división César Reinoso Díaz, el lunes último, fue un bazucazo que zarandeó a una institución acostumbrada a los temblores, pero recibió la aprobación de la oficialidad.
Reinoso Díaz había sido golpeado por una secuencia de acusaciones que incluyen adquisiciones irregulares para las tropas de Ayacucho y Junín; compra de automóviles lujosos, entre otros casos revelados por CARETAS.
Las anomalías en la distribución del combustible en la Comandancia General EP, documentadas por Gustavo Gorriti en la edición 1953 de esta revista, activaron finalmente la bomba. Wagner pasó a la ofensiva y dio 24 horas a Reinoso Díaz para que presente su informe exculpatorio. Las acusaciones a las que debía responder eran claras y concretas. No lo hizo.
El viernes 1, el Ministro leyó en su despacho de la avenida Arequipa el informe de Reinoso Díaz. Ese mismo fin de semana lo llamó para comunicarle que el reporte le era “insatisfactorio”. No sólo eso. Envió copias del documento al contralor Genaro Matute y al presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, Luis Gonzales Posada. La suerte de Reinoso estaba cantada. La mañana del lunes presentó su carta de renuncia.
La elección del divisionario Edwin Donayre Gotzch como reemplazo de Reinoso Díaz no fue dejada al azar. El “recambio generacional en el Comando del Ejército”, que permitiría a oficiales jóvenes dirigir las riendas castrenses, era una decisión que Wagner cavilaba desde hace algunas semanas. Fue necesario, claro, pasar al retiro a los generales de división más antiguos: Felipe Prado (jefe del Estado Mayor), Helí Martos (Inspector General), Gabriel Soto (jefe de la Región Militar del Oriente), César Cárdenas (jefe de la Región Militar del Norte) y José Williams Zapata. Tres puestos fueron cubiertos por los brigadistas Luis Cateriano, Francisco Vargas y Otto Guibovich, quien dirigirá la Región Militar del Centro.
Oriundo de Huamanga, Donayre Gotzch (54) es espada de honor de su promoción. En octubre, reemplazó al removido general EP Rafael Hoyos de Vinatea en la jefatura de la Región Militar del Centro. Es considerado un oficial de ascendencia en la tropa, aunque en cierto momento fue cuestionado por su cercanía al general Reinoso. Ambos son ingenieros.
Mandos de Espera
Desde su nombramiento, Wagner ha gastado balas en darle racionalidad administrativa y un control civil adecuado a una institución donde las minas abundan. La guerra contra la corrupción recibirá un nuevo impulso.
Wagner dijo a CARETAS que la Contraloría continuará con la inspección en los cuarteles. “Habrá un proceso de saneamiento”, anunció.
El presidente Alan García apuntó en ese sentido el martes. Las investigaciones por presuntos malos manejos en el Ejército, dijo, “deben continuar”, sin comprometer la “marcha y la estructura” de la institución.
Se evalúa declarar en reorganización la Dirección de Logística (Dirlog) y el Servicio de Intendencia (Sinte), donde se detectaron los últimos focos de corrupción. La iniciativa fue de Luis Gonzales Posada, quien se ha mantenido en comunicación constante con el ministro Allan Wagner.
Por otro lado, la Comisión de Fiscalización del Congreso proseguirá con las investigaciones del tráfico de armas en los polvorines del Ejército, las denuncias de raciones de campaña fermentadas, chalecos defectuosos, cuerdas inseguras y las adquisiciones irregulares de uniformes camuflados y botas de combate, casos que comprometen directamente a Reinoso Díaz.
Los miembros de ese grupo solicitarán el levantamiento de su secreto bancario para determinar si posee cuentas bancarias y fortuna. Un paseo por Chacarilla podría deparar algunas sorpresas. En el Nº 322 del jirón El Galeón se encuentra la residencia del general Reinoso Díaz. Se trata de un inmueble de 700 metros cuadrados, tres pisos, piscina y amplios jardines. Está avaluada en aproximadamente US$ 300,000. Voceros del Ejército alegaron que Reinoso Díaz compró la casa gracias a los “ahorros de la época en que laboró como instructor militar en la Escuela de las Américas”.
Podría tratarse de la guerra sin fin, pero Wagner sostiene que no se despojará del metafórico uniforme de comando que se ha enfundado en los últimos días. De hecho, entre esta y la próxima semana podría enfrentar otra turbulencia: la elección de los nuevos comandantes generales de la FAP y la Marina. Los favoritos para reemplazar al general del aire Felipe Conde Garay en la FAP son Augusto Mengoni, Alfonso Garagorri y Miguel Gómez, según fuentes confiables. En la Marina aparecen en el bolo los vicealmirantes AP Eduardo Darcourt, José Aste y Jorge Montoya.
Darcourt, actual inspector de esta institución, es miembro de la Fuerza de Operaciones Especiales (FOES). Uno de estos tres marinos presidiría también el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (Américo Zambrano).