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Internacional La “nueva estrategia” (envío de más tropas) ya fracasó antes.

Cavando la Fosa en Irak

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El 7 de marzo de 2003, apenas iniciada la guerra, CARETAS previó un fracaso hoy evidente.

Un conocido dicho aconseja que “si quieres salir del pozo, deja de cavar”. El presidente Bush parecía necesitar que alguien le recuerde esta verdad elemental pues, según trascendió en Washington, el miércoles 10 anunciará el incremento del número de tropas en Irak, como parte de una nueva estrategia para controlar la situación en ese país y en contra de lo aconsejado por el Grupo de Estudios sobre Irak (Ver Caretas 1955). Los encargados de recordarle el dicho han sido el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, y la nueva presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, al dirigirle una carta en la que enfatizan con fuerza que es tiempo de terminar con la guerra y “redesplegar” las tropas (“redeploy”), eufemismo que significa traer las tropas a casa, afirmando que un incremento de los efectivos iría en contra de la voluntad popular expresada en las elecciones de noviembre pasado. El Presidente, sin embargo, parece ser inmune a la sabiduría popular y a los consejos más cultivados. El senador John Kerry dedicó un interesante y bien documentado artículo a explicar las diferencias entre la testarudez y la firmeza con ejemplos de la historia reciente de Estados Unidos. Tampoco parece haber perforado la coraza.

Según trascendió, la nueva estrategia incluiría enviar alrededor de 20.000 nuevos efectivos para tratar de estabilizar Bagdad, fijar las condiciones que debe alcanzar el gobierno iraquí para brindar seguridad al país –incluido el control y desbande de las milicias sectarias–, iniciar un activo proceso de reconciliación nacional con la inclusión de la población sunita en el gobierno y dirigir un importante flujo de recursos para generar empleos y restablecer los servicios básicos. El senador republicano McCain ha sido el más visible sostén de la política que aboga incrementar el número de tropas, posición que se remonta al momento mismo de la invasión en marzo del 2001.1 Según McCain, el compromiso de tropas debe ser “sustancial y sostenido,” única forma de lograr la imprescindible estabilidad en el país, ya que el ingrediente militar es parte imprescindible de una solución política. Los republicanos afirman que los demócratas sólo buscan “zafarse y huir”, lo cual dejaría a Irak en la condición de un “Estado fracasado” que invitaría la intervención militar de Irán y de Turquía. La nueva estrategia ya comenzó a implementarse con el cambio de los dos más altos mandos militares en Irak, el reforzamiento del Departamento de Estado con la inclusión de John Negroponte, en carácter de segundo de Condoleezza Rice.


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