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Personajes Javier Luna sugiere que se cambie celebración del día de Lima al 6 de enero.

Campanazo De Luna

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Según Javier Luna el Convento de San Francisco es el lugar más limeño de Lima.

Hace 14 años que Javier Luna, arquitecto restaurador, coleccionista –tiene más de 1,500 nacimientos– y estupendo bailarín de marinera, revive una hermosa tradición y convoca en su casa a medio Lima. Se trata de la Bajada de Reyes, peruanísima ceremonia que consiste en guardar, una por una, las piezas del Nacimiento hasta el año siguiente. Para ello, se nombran padrinos para cada imagen y se crean y fortalecen compadrazgos y madrinazgos. El evento culmina inevitablemente en una jarana de rompe y raja y en una suerte de prolongada competencia de marineras y resbalosas. Luna sostiene que Lima fue fundada bajo la advocación de los Reyes Magos –su escudo es prueba de ello– y que por eso deberíamos celebrarla el día de Epifanía.

–Respecto a Lima, ¿todo tiempo pasado fue mejor?
–No exactamente pero sí creo que estamos perdiendo tradiciones y por lo tanto identidad. Hasta queremos refinar nuestra comida o fusionar nuestra música creyendo que así vamos a ser mejores. Por otro lado, desaparecen personajes que deberían ser eternos y con ellos se va un poco de Lima. Mujeres únicas como Mocha Graña o Carola Aubry.

–¿Qué de particular tenían ellas?
–Esas mujeres, pero también Chabuca Granda, Serafina Quinteras, Elvira Luza, Teresa Bolívar, Viruca Miró Quesada, Edelmira Lizarzaburu, Rosa Mercedes Ayarza y otras muchas, a Lima, la cocinaron, la bordaron, la pensaron, la pintaron y la escribieron.

–¿Y cree que ya no hay mujeres como ellas?
–Todavía hay mujeres como Victoria Santa Cruz y Doris Gibson que son importantísimas y cuyo valor es su preocupación por el Perú, por Lima, por preservar tradiciones, por conservar la ciudad. O Alicia Maguiña o Cecilia Barraza. Mira, a todos nos hace feliz que Cecilia cante pero ¿quién la hace feliz a ella?, ¿puedes creer que Alicia Maguiña tenga que buscar auspicios para su programa de Radio Nacional si no, no sale al aire?, ¿puedes creerlo? Pero lo que me encanta de todas estas mujeres que te menciono es que ni una se parece a la otra.

–Y todas han hecho lo que les ha dado la gana…
–Sí. Y lo más interesante es que no encuentro hombres que les hagan el paralelo. Cuando yo llegué a Lima, a los 17 años, conocí a Mocha Graña y la verdad es que me quedé impresionado de su fuerza para conseguir cosas, para armar eventos, para defender balcones. Yo conocí Lima del brazo de ella.

–¿Qué es lo que más recuerdas de Mocha?
–Ahorita tengo en la memoria una imagen que creo nunca se me va a borrar. Doris Gibson, Carola Aubry, Mocha Graña y Piedad de la Jara alrededor de una mesa tomando pisco sours y comiendo sardinas. Recuerdo su porte, sus voces, su inteligencia, su cariño por Lima y la verdad es que me siento afortunado.

–¿Cómo es que un iqueño como tú es a la vez tan limeño?
–Nací en Ica, mi madre era iqueña pero mi padre limeño, muy limeño. En mi casa en Ica, todos los domingos por ejemplo nos la pasábamos haciendo música criolla. Mi padre tocaba el piano bastante bien.

–¿Quién te enseñó a bailar marinera?
–Nadie. A los 19 años gané el subcampeonato de marinera en Trujillo sin jamás haber tomado una clase. La marinera no se aprende, se baila con sentimiento. El problema es que la han complicado mucho y la hacen difícil, pero no lo es. La coreografía y la academia la están matando.

–Por eso ya no vas al festival de Trujillo…
–Ya no voy. No estoy de acuerdo con las coreografías ni tampoco con que bailen los niños. La marinera es un baile de adultos, es el galanteo, el enamoramiento.

–Alicia Maguiña hizo una marinera para ti…
–No solo eso, también considera que yo bailo y eso es para mi más que un título nobiliario. (Teresina Muñoz-Nájar)


 


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