Local Unidos por rescatar la tradición norteña: el Club Central, la difusión cultural y la innovación culinaria.
Trujillanos Centrales
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Ricardo Rey Ganoza, presidente del Club Central culinariamente escoltado, corrobando excelencia de sopa teóloga de la casa. |
Reúnanse por partes iguales carnes de pavo y cerdo. Previamente un rehogado de ají escabeche y cebolla habrá liberado esencias que el gusto sabrá reconocer a la hora de la mesa. Todos ellos, junto con las propiedades aglutinantes del pan, además de huevo y aceituna como guarnición, constituyen los insumos de la exquisita
sopa teóloga, contundente plato trujillano que naciera dentro de los muros de un antiguo convento trujillano en el siglo pasado, y que hoy es un emblema en la carta del aristocrático Club Central de la mano de jóvenes chefs.
Según refiere Ricardo Rey Ganoza, presidente de la institución, la sopa teóloga ha ganado aficionados que aclaman sus virtudes, producto de un escrupuloso respeto de la receta original y una presentación impecable, tal como querían los sacerdotes que la apadrinaron.