Policiales A Giuliana Llamoja le inventaron en el juicio pruebas y hasta diálogos que nunca existieron.
Las Puñaladas de la Justicia
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Octubre del 2002, día de su quinceañero. La relación con su madre aún no se deterioraba. |
En su apretada celda del pabellón 3-A del penal Santa Mónica de Chorrillos, Giuliana Llamoja, de 20 años, aguarda la sentencia que, según dice, podría devolverle la vida. La Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema deberá definir en las próximas semanas si ratifica o no la condena de 20 años de prisión por parricidio que, el pasado 26 de julio, le impuso la Tercera Sala Penal, presidida por el vocal Josué Pariona Pastrana.
El caso es dramático. La estudiante estrella de la facultad de Derecho de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón fue, según el siquiatra Mariano Querol, víctima permanente del maltrato de su madre, María del Carmen Hilares (CARETAS 1962). La situación es usual en casos en los que la madre atraviesa por periodos de recurrente irritación, como la menopausia.