Historia Armadillos gigantes merodearon en el Cusco, milenios antes que los Incas.
Inkassic Park
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El gliptodonte se exhibe en el local del INC en las ruinas de Pichikallay, a 45 minutos al Este del Cusco. |
Ocho de agosto de 1998. En los cuarteles del Instituto Nacional de Cultura del Cusco suena un teléfono. “¿Que han encontrado un dinosaurio en Wimpillay?”, fue la respuesta de asombro. Todos se miraron consternados: en el INC, encargado de los descubrimientos paleontológicos, ¡no había paleontólogos! De pronto, el ingeniero químico Carlos Gamarra, con más ímpetu de Indiana Jones que conocimientos de Darwin, se ofreció para cubrir el hallazgo.
Llegó al cerro Muyu Orco donde se hallaba el fósil y dio sus primeros pasos en la materia: “No es un dinosaurio”, concluyó. “Parece un armadillo prehistórico, más bien”, fue su primera hipótesis.
Con el tiempo y la ayuda de Rodolfo Salas, paleontólogo del Museo de Historia Natural que llegó de Lima para enrumbar a Gamarra, éste pudo determinar que “el fósil hallado correspondía a un gliptodonte”, antiguo pariente de los armadillos que se separó de la rama evolutiva hace 50 millones de años.
El gliptodonte tenía unas medidas de espanto: 1.20 m de alto por 1.10 m de largo, además de un peso de 300 kilos. Gozaba de una coraza de placas óseas con formas poligonales, que lo escudaban de la cabeza a la cola –utilizada como arma para su defensa–. “Era un herbívoro de la especie Asper Burmeister”informa Gamarra, “con una antigüedad de 10,000 años”.
Al presente se han hallado 8 fósiles prehistóricos más en la capital incaica y Gamarra se ha convertido en la voz experimentada del tema. Pero el INC no quiere cumplir su labor –dictada por la Ley 28296 que declara patrimonio cultural a los restos paleontológicos– y los armadillos están dispersos en depósitos que actúan improvisadamente como museos de sitio.
“Presenté un proyecto para que esos espacios sean acondicionados, pero no se ha hecho nada”, cuenta Gamarra preocupado. El paleontólogo-en-proceso se esfuerza para investigar mejor los restos, pero sin la mano del INC, más lejos no puede llegar. Estos fósiles son de interés nacional. Momento de darles la debida importancia. (Thor Morante)