Internacional Viaje en el que Bush no supo de calor popular.
Giros de una Gira
 |
La visita disgustó a partidarios de Lula, pero en éste primó la visión a largo plazo. |
El presidente George W. Bush realizó un viaje de cinco días por cinco países de América Latina y no había terminado al entrar CARETAS en prensa. El viaje relámpago buscaría demostrar su interés en la región, y su fugacidad es todo un símbolo.
En su visita a Brasil, que Luiz Inácio Lula da Silva responderá visitando Camp David en unas semanas, Bush puso el énfasis en la necesidad de desarrollo conjunto de combustibles alternativos al petróleo, especialmente el etanol, cuya comercialización en Estados Unidos tropieza con las altas barreras proteccionistas agrícolas de este país. Un aspecto concreto en el que Bush tendrá la oportunidad de mostrar si realmente está en posición de responder en el área más crítica de las relaciones hemisféricas: el desmantelamiento de las barreras comerciales proteccionistas que privan a América Latina de cuantiosos ingresos a través del comercio y que son uno de los obstáculos principales al desarrollo agrícola que nuestros países requieren. La apuesta es elevada para Brasil y, en especial, para el presidente Lula, que ha visto fracturado su apoyo entre sus partidarios por su relación con Bush. Sin embargo, ha primado en Lula la proyección a largo plazo de los intereses brasileños y la importancia de mantener diálogo respetuoso y productivo con Washington.