El Largo Camino a Machu Picchu
Nos encontrábamos cuesta arriba del Salcantay, por un estrecho camino del lado norte, cuando una granizada surgió de golpe bajo el cielo oscurecido.
Saqué un poncho de plástico ruidoso y me lo eché encima. Shambo, mi pony, agitó su cabeza de forma salvaje, saltando y encabritándose.