Vida Moderna A propósito del Día del Idioma (23 de abril), un diccionario reggaetonés-castellano castellano- reggaetonés for dummies.
Del Reggaeton su Jeringa
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Doctor Julio Hevia, aplicando la jeringa. |
Tomemos el ejemplo de ‘jockey’, mote para designar a la pareja de una dama. El habla propia de la subcultura del reggaeton no es del todo ajena a la jerigonza peruana contemporánea. El doctor Julio Hevia sugiere vasos comunicantes entre el jinete del perreo y lo que la jerigonza urbana llama el ‘Montaner’ (v.gr.
“aprovecha en gilear antes de que llegue el Montaner de esta flaca”). Hevia acota: la jerga también tiene fecha de caducidad. “Antes se le decía Montalbán, por el actor mexicano Ricardo Montalbán. Pero luego, generacionalmente, la cosa cambió a Ricardo Montaner” El compositor de “La Cima del Cielo” ni enterado.
Para el doctor Julio Hevia, quien acaba de terminar un ensayo sobre la jerga contemporánea limeña desde los setentas hasta los noventas, la jerga reciente es cada vez más sutil y sofisticada. “Todo un logro del flower power o floro”, comenta. La jerga del reggaeton sería entonces una excepción por su agresividad y carácter frontal. “La sofisticación se debe a diversos factores”, dice Hevia. “A que ahora la jerga proviene de los jóvenes, y ya no exclusivamente de lo lumpen, como antes. Pero también a que cada vez es más importante guardar las apariencias”, concluye el doctor. De inmediato lo ejemplifica con una concatenación cronológica : ‘cabro’, ‘cabrito’, ‘brito’, ‘británico’. “Y de ahí, lo derivas a ‘brócoli’ y broadcaster. ‘Cheroca’ y ‘jeropa’ también se sofistican al verse invertidos. Pierden agresividad”. Un caso curioso es el de la conchudez: ‘concha’ sustituía a fresco, y ahora fresh sustituye a concha. O el ‘anexo’ que pasó de los Barracones en el Callao hasta el Markham y terminó derivando en el inofensivo personaje de la serie Los Magníficos ‘Aníbal Smith’ (cfr. también ‘Tito Chicoma’ y ‘Chiquitín Salazar’). O el ‘Johnny López’, animador televisivo que antes aludía al sajón ‘joint’ y que ahora se disfraza tras un suavizado ‘Batistuta’. También se ha suavizado el ‘punteo’ (‘froteo’, del inglés frotter y el francés frotteurism), y el ‘agarre’ (el ‘chape’, escena clásica de El Gran Chaparral).
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El habla reggaetonera, en cambio, es totalmente frontal. A veces agresiva, como su baile e idiosincrasia
in your face. La idea es demostrar, parecer antes que ser, lucir lo logrado y lo robado (robado, pues remite a los inicios del hip hop, cuando la ropa XL servía para ocultar armas y crack). Eso se aplica a las cadenas y los ‘oros’ que lucen los raperos, lo que ellos llaman el ‘bling-bling’ o
blinblin. Pero también a la jerga, que no es precisamente sutil. ‘Aka’ es el cañón, el arma, sea esta del calibre que sea. Evidentemente deriva de los fusiles AKM, favoritos de algunos atracos armados. ‘Patrullar’ es caminar, aunque el término connota un estado de alerta constante. ‘Tripear’ es relajarse, calmarse. Aunque está asociado con el sajón
trip, propio de los viajes psicotrópicos, el término se refiere indistintamente a la calma, con o sin ayuda. Un ‘socio’ es un amigo u enemigo (ú.t.c. adjetivo). La ambigüedad sugiere que la amistad bien puede entenderse sólo como una complicidad pasajera. ‘Rankeao’ es sinónimo de popular, lo que deriva del ránking musical, del Billboard anglosajón. Otras referencias al spanglish y al inglés incluyen ‘janguear’ (del ‘hanging out’ o dar una vuelta) y ‘girlas’ (de las ‘girls’ o muchachas).
Cabe acotar que la gran paleta de jerga del reggaeton proviene mayoritariamente del campo sexual, teniendo hasta cuatro palabras para definir a una meretriz: sata, yale, girla y gata. No se incluyen en esta breve lista las referencias al todo o las partes de un ave de corral. (C.C.)