Personajes Richard Villalón canta en el Perú, 14 años y una boda gay después.
Villalón y su Combo
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Irreverente, siempre ha buscado reírse del sistema, “y ahora me río con papeles”. Se presenta el 26, 27 y 28 en La Estación de Barranco (Pedro de Osma 112). Su nuevo disco sale en octubre. |
Cuando era niño, el miedo más grande de Richard Villalón era que su cama se convirtiera en un tazón gigante de gelatina y que él se viera atrapado en medio de la sustancia transparente. Siempre temblando y sin poder moverse.
Esta pesadilla infantil quizás ayude a explicar el inquieto itinerario de su carrera musical y de su vida, que son lo mismo. En los ochenta era un muchacho enjuto que se comía entero al público limeño cuando abría la boca desde auditorios y escenarios y dejaba libre su inmensa voz de protesta, de folclor y de contralto, para cantar con igual ternura que fuerza: “No te olvides palomita/ palomita de barro/ que a mí me encierra el cemento/ y a ti la mina sin sol”. Pero él no se dejó encerrar. En 1984 cambió Lima por México, impulsado por la cantante Tania Libertad. El día que se fue del Perú, en el aeropuerto, guardias de seguridad lo separaron, desvistieron y revolvieron todo su equipaje. Vas a perder tu avión, le decían, riéndose, y si lo pierdes no vas a salir de acá nunca. Cuando se cansaron de humillarlo le dejaron abordar, no sin antes aclararle: No te tratamos así porque cantes canciones de protesta, sino porque eres un maricón de mierda.