Cultural En Lima, el autor cuyo libro vendió 700 mil ejemplares en 2006.
Novela de Aventura
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Humboldt y Bonpland, con instrumentos, muestras y brebajes en plena selva virgen. |
Daniel Kehlmann, el joven autor alemán (31 años) que ha batido récord de ventas, de premios y de crítica con su novela
La medición del mundo, ya está en Lima para presentar en la Casona de San Marcos, este viernes, a las 11 de la mañana, su obra célebre.
La novela de Kehlmann narra, en lengua de ficción, los viajes del naturalista alemán Alexander von Humboldt y del francés Aimé Bonpland por América del Sur, y pone en escena también al genio alemán de la matemática Friedrich Gauss, un hombre que amaba los números difíciles y las mujeres numerosas (La noche de su boda, abandonó el lecho conyugal para anotar una fórmula matemática que se le acababa de ocurrir).
El éxito arrollador de la novela tiene explicaciones no solo literarias. Una puede ser que ha colocado frente a los alemanes, a manera de un espejo, la imagen, casi la caricatura, de uno de sus compatriotas más ilustres, pero al mismo tiempo, humano, hondamente humano.
La obra fue publicada a fines de 2005 y durante 40 semanas se mantuvo en la lista de los diez libros más vendidos (23 semanas en el primer lugar del elenco que publica el semanario Der Spiegel).
"Quien no conoce el miedo metafísico, jamás llegará a ser un hombre alemán", dice uno de los personajes. Y a través de las páginas de aventuras, riesgos, búsquedas y hallazgos, asoma una y otra vez esa búsqueda en el interior del alma alemana.
"La medición del mundo", declaró hace poco, "es una sátira directamente agresiva sobre el ser alemán, y sostengo que a toda Alemania le agrada”. Antes había comentado, sobre su novela anterior Yo y Kamisnki, que ésta era “una sátira agresiva sobre el mundo de los medios de comunicación social y sobre los periodistas, y sostengo que los periodistas y la gente de los medios amaron el libro".
La crítica ha sentido en el relato de Kehlmann una ráfaga de aire fresco que introduce imaginación irónica, prosa rápida y diálogo vivaz en la narrativa alemana. En Kehlmann, la fantasía nos saca la lengua.
El lengendario Marcel Reich-Ranicki, el crítico más autorizado y temido de Alemania, ha escrito: "¡Recomiendo incondicionalmente a Kehlmann: tiene inteligencia, dotes de observación y unos diálogos maravillosos".
Conocida es la frase que se atribuye a Antonio Raimondi: "El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro". Raimondi nunca dijo eso.
Humboldt sí señaló alguna vez que México era un mendigo que reposaba sobre una montaña de plata. Aparte de científico y aventurero, que navegó peligrosamente, en barca frágil, en el Orinoco, escaló volcanes, probó venenos y se internó en selvas vírgenes a veces pobladas por caníbales, Humboldt fue asimismo un agudo observador social.
Humboldt, que recorrió el Perú en plena era colonial, escribió en una de sus páginas más penetrantes: "La creencia tan difundida entre los indígenas, de que traería desgracia a toda una generación apoderarse de los tesoros enterrados que pertenecieron a los incas, guarda relación con otra, que dominó, sobre todo durante los siglos XVI y XVII, acerca del resurgimiento del imperio. Toda nación oprimida espera su liberación, la vuelta del viejo régimen". El texto figura en Cuadros de la naturaleza, que apareció por primera vez en alemán en 1808.
Volvamos a Kehlmann. Nació el notable escritor en Munich, en 1975. Vive en Viena, donde estudió Filosofía y literatura. A los 22 años publicó su primera novela, Beerholms Vorstellung (La visión de Beerholm). Ha conquistado el Premio a Autores Jóvenes de Austria en 2003 y el Premio Candide en 2005. El Premio Kleist, concedido sólo a los mayores artistas de la literatura alemana, también le ha sido otorgado. La medición del mundo le significó el Premio Konrad Adenauer.
Humboldt y Gauss quisieron medir la dimensión del mundo y el interior de los astros y la gente. Kehlmann medirá en estos días la realidad humana y natural del Perú de 2007. Quizás lo veamos este lunes por la mañana en la inauguración de la Feria del Libro Sanmarquino en el Parque Universitario, escudriñando páginas de De lo Barroco en el Perú de Martín Adán, un poeta peruano que se nutrió de Goethe y de Schiller, poetas amigos de los hermanos Wilhelm y Alexander Humboldt y que exploró las ondas profundas del alma peruana y los golpes (militares) de su historia. (César Lévano)