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Cultural A 20 años de su muerte, muestra trae a Warhol. Personajes locales relatan sus encuentros con este rey del pop.

’El Andy Warhol Que yo Conocí’

7 imágenes disponibles FOTOS 

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La muestra se inaugura el 25 en el CCPUCP. También presenta portadas de discos que diseñó y sus cortos.

“Cuando quieres parecerte a algo, significa que en realidad lo amas. Cuando quieres ser como una roca, amas realmente esa roca. Yo amo ídolos de plástico”, dice A a B, haciendo gala de su facilidad para explicar el mundo. A, siendo Andy Warhol y B, siendo lo de menos. En “Mi Filosofía de A a B y de B a A”, publicada en 1975, Warhol escribe (es un decir: el libro lo dedica a Pat Hackett, “por seleccionar y redactar mis pensamientos de forma tan inteligente”) un puñado de perlas destinadas a reafirmar el personaje que hizo de la noche neoyorquina su reino y del arte un negocio absoluto. Su obra vendía inmediatez, brillo, fama. “Lo importante, B, es no pensar en nada. Mira, la nada es fascinante, la nada es sexy, la nada no es en absoluto incómoda. Sólo quiero ser algo cuando me encuentro fuera de una fiesta, para poder entrar”. Difícil decir en qué creía el hijo de inmigrantes eslovacos que nació en 1928 en Pittsburgh, con el nombre de Andrew Warhola. Desapareció bajo una peluca plateada a la que sólo le importaba verse en la pantalla de televisión o en la página de una revista; su imagen repetida una y otra vez. Veinte años de celebridad después de su muerte, ocurrida el 22 de febrero de 1987, Warhol puede estar satisfecho en su tumba (R.V.).

Susy Dyson, Modelo


“Parecía de otro planeta“
En los años setenta yo tenía alrededor de veinte años y vivía en París, pero iba de vez en cuando a Nueva York porque en esa época era parte de lo que se llamaba el jet set. A Andy lo conocí bastante temprano y lo he visto durante toda esa década, también en París. Creo que me lo presentaron en una reunión muy pequeña, en la casa de alguien que ya ni me acuerdo. Conocías a tanta gente famosa en esas fiestas... Me lo presentaron y le caí muy bien, sentí inmediatamente que me tenía cariño. Y él no solía ser tan abierto, era muy tímido. Más que tímido, era raro. Siempre con su brazo derecho, Fred Hughes, a un lado. Era, realmente, una persona muy extraña. No lo puedo comparar con nadie. Hasta su mirada era distinta: como si estuviera observando todo y no estuviera en este planeta. Una mirada muy inteligente. Su apariencia, también, rara: casi albino, el cabello blanquísimo, la piel blanquísima. Era casi transparente.

¿Qué hacíamos? Yo era tan joven. Era parte de un grupo de personas en donde uno entraba y salía: Paloma Picasso, Diane von Furstenberg, Mick Jagger. No sé. Andy se acercaba y conversaba de lo que le daba la gana. ¿Qué más podías pedirle a un personaje así? La última vez que lo vi fue cuando llevé mi nueva colección de correas a “The Factory”. Él estaba ya obsesionado con su seguridad. Tenía miedo de contagiarse de algo. Estaba paranoico. Sí, parecía de otro planeta. Yo ya estaba en Lima cuando murió. No me sorprendió: a pesar de su imagen, que hasta podía dar miedo, él era muy frágil.”

Ramiro Llona, Pintor


“Volvió heroico lo superficial”

La primera vez que lo vi fue a comienzos de los ochenta, cuando yo tenía treinta años y vivía en Nueva York: estaba en “PS1”, un lugar de exposiciones alternativas y él entró, acompañado de su séquito. Para ese entonces era un ícono. Aunque a mí no me llamaba la atención, verlo era como encontrarte con el Pato Donald: era alguien que salía de este mundo y ya no sabías qué es realidad o fantasía. La segunda vez fue muy distinta. Me lo crucé caminando por París: él iba solo y parecía muy tranquilo, muy bien de no estar rodeado de tanta gente que lo seguía siempre.

Se puede decir que lo suyo era una mirada irónica y crítica a los valores de la sociedad norteamericana. O se puede decir que era un adepto al consumismo. Puedes pensar que el pop masifica la cultura y quién estaría en contra de eso. Pero cuando algo es demasiado asequible –para quien lo hace y para quien lo aprecia– me parece que pierde grosor. Él hizo de lo superficial algo heroico, y yo soy de los que piensan que el arte debe ser denso, profundo y difícil.

Sin embargo, es muy importante que llegue una muestra suya porque el poco acceso a obras y trabajos de fuera es la carencia más grande que tenemos los plásticos aquí. Tienes que ver y conocer para saber por qué algo te gusta y por qué no. No me interesa su actitud cínica, pero no se puede dejar de reconocer su inmensa presencia. Digamos que es un artista interesante que no me interesa.”

Preceptos Warhol

- “El sueño americano no existe, pero creo que podemos sacar unos mangos a costa de él.”

- “Temo que si miras una cosa demasiado tiempo, esta pierde todo su significado.”

- “Me gustan las cosas aburridas.”

- “Todos tendrán quince minutos de fama.”

- “Soy una persona profundamente superficial.”

- “No prestes ninguna atención a lo que escriban sobre ti. Sólo mídelo en centímetros.”


 


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