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17/May/2007
 
 
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Sociedad La diversidad cultural está de fiesta.

Cultura Cuesta Arriba

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Carhuayhuran, Ayacucho. El camino de la adaptación física y cultural puede ser arduo.

Este 21 de mayo se celebra el Día de la Diversidad Cultural y, en el Perú, la diversidad es total: cultural y genética. Las mujeres y los hombres que vinieron del África debieron enfrentarse a tantos ambientes que llevan en sus genes las capacidades que les permitieron sobrevivir en las selvas, ante depredadores y cuanto haya de diversidad climatológica. Aprendieron a usar los recursos naturales y en el territorio peruano se enfrentaron a tal diversidad de ambientes que su cultura se diversificó. Precisamente, diversidad y adaptación es lo que el físico nuclear Modesto Montoya encontró en un recorrido por tierras liberteñas.

Recientemente estuve en el departamento de La Libertad. Subí a 3,600 m.s.n.m. y conversé con varias personas. Sus intereses son tan diferentes a los de Trujillo, la capital liberteña. Un hombre que parecía tener 35 años, cuando le pregunté su edad me dijo 22 años. No había ido a la escuela ni al ejército. No conocía el Estado. Un niño de diez años que estaba en quinto grado de una escuela multigrado no sabía sumar, ni quién era el presidente de la República, menos San Martín o Bolívar. Sin embargo, ambos sabían de biología más que la mayor parte de los universitarios trujillanos, que sí saben quiénes son los personajes mencionados. Los liberteños de arriba ven la puesta del Sol hacia abajo, hacia Trujillo, donde hay otra cultura, abierta, tan abierta que el monumento a la libertad de la plaza central lo construyó un alemán, pero tan descuidada con la cultura de acá que Chan Chan está casi abandonado.


 


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