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Derechos Humanos Esta semana, Lima es epicentro de la cruzada mundial para eliminar las bombas racimo de la faz de la tierra.

El Racimo Prohibido

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Jody Williams, premio Nobel de la Paz., en campaña contra racimos mortales.

Representantes de 55 países han arribado a Lima para asistir a la Conferencia de Municiones de Racimo que se lleva a cabo esta semana en el hotel Sheraton. El certamen es organizado por la ONU, la Cruz Roja y la Coalición contra las Municiones de Racimo, y tiene como objetivo combatir el uso mundial de estos explosivos mortales. De hecho, el Perú es uno de los seis países –junto con Noruega, Austria, México, Irlanda y Nueva Zelanda– que ha impulsado un tratado para prohibir las bombas de racimo. ¿Por qué?

Las bombas de racimo se encuentran acondicionadas dentro de diversos misiles y cohetes. Estos son disparados desde aire o tierra para esparcir centenas de municiones explosivas sobre amplias superficies. La mayoría explota al tocar la tierra, pero una gran cantidad de ellas queda intacta y, como en el caso de las minas antipersonales, se vuelve un peligro latente para los habitantes.


 


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