Cine Este 31 de Mayo llega a los cines la película china “La Maldición de la Flor Dorada”.
La Batalla Ancestral
Este no es el cine chino que los especialistas
snobs celebran. “La Maldición de la Flor Dorada”, dirigida por el director Zhang Yimou, no se hermana con el cine de, por ejemplo, Jia Zhang Ke, quien prefiere “escanear” las contradicciones, sueños y miserias de una China Continental globalizada, y es fijo en los festivales de avanzada. (Se diría que Jia Zhang Ke capta el signo de los tiempos, a la usanza de Godard, en lugar de contar historias, como Truffaut). Zhang Yimou proviene de la llamada “Quinta Generación”, y es un firme defensor de la tradición. Trabaja con la industria, adecentándola y haciendo que el
establishment sea en este caso sinónimo de calidad.
“La Maldición de la Flor Dorada”, de un presupuesto superior a los 45 millones de dólares, transcurre durante la Dinastía Tang Posterior, allá en el Siglo X. En vísperas del Festival Chong Yang, las flores doradas llenan el palacio oficial. El emperador regresa inesperadamente con su segundo hijo, el príncipe Jai. Su pretexto es celebrar la fiesta con su familia, pero dadas las frías relaciones entre el emperador y la enferma emperatriz, las señales de una farsa se intensifican, pues durante largos años la emperatriz y el príncipe heredero Wan, su hijastro, han tenido más de un contacto ilícito. La sucesión de maquinaciones se ponen en marcha, hasta que se desatan los asesinatos y las guerras.