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24/May/2007
 
 
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Historia El emblemático arqueólogo cholo que se graduó en Harvard.

Las Vidas de Julio C. Tello

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Explorador infatigable, el genial arqueólogo aparece aquí junto a su monolito de Yanacacha, en Cajamarca.

Bajó de Huarochirí, trabajó desde niño y, con la ayuda de Ricardo Palma, estudió Medicina en San Marcos, donde se graduó con una tesis que lo llevó a las universidades de Harvard y de Berlín. Al regresar se dedicó a desentrañar tumbas y culturas del Perú antiguo con la idea visionaria de un país integral surgido del diálogo entre la selva, las cumbres y el mar.

Está probado que el presidente Augusto Bernardino Leguía hizo llorar al aqueólogo Julio C. Tello. Fue en 1929, cuando el mandón lo obligó a entregar varias momias de Paracas para una Exposición de Sevilla.


 


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