Cultural Instituto Riva Agüero celebra 60 años recibiendo financiación para restaurar su casona. Los documentos y piezas de arte que guarda, agradecen.
Tesoros de Riva Agüero
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Margarita Guerra junto a foto grafía de José de la Riva Agüero. El instituto se fundó el 18 de mayo de 1947 y la casona se declaró monumento histórico en los 70´s. |
Un año de enviar cartas y solicitudes, recopilar planos, de pasar evaluaciones. Un año para que, a fines de noviembre del 2006, el Instituto Riva Agüero recibiera la respuesta definitiva de la Fundación Getty, y con ella, las ansiadas felicitaciones: la casona de Camaná en donde funciona el instituto de la PUCP consiguió, a través del concurso anual que la entidad norteamericana hace a nivel mundial, el dinero para su restauración. Setenta y tres mil dólares para los estudios previos –que se vienen realizando– y doscientos cincuenta mil dólares para el primer año de trabajos que se inician el 2008. Cómo sonríe la doctora Margarita Guerra, directora del Riva Agüero, mientras hace esas precisiones.
Margarita cuenta que la estructura actual se levantó a fines del siglo XVIII, por los Ramírez de Arellano, y la casa fue cedida a la PUCP por su último familiar, don José de la Riva Agüero y Osma. El terremoto del ’74 ocasionó tal daño, que hasta el día de hoy muchas habitaciones del segundo piso sólo soportan un peso mínimo.
Mientras tanto, los estudios muestran su primer hallazgo: bajo el piso del patio, se ha encontrado un cañón del siglo XVIII. No es la reliquia más sorprendente. La casona guarda un archivo con 50 mil documentos y 5 mil fotografías, una biblioteca de 80 mil libros y 7 mil piezas de arte.
Margarita entiende que esperar que el INC vele por la conservación de monumentos históricos es vano, ya que “es un pulpo, por la cantidad de cosas que tiene que atender”. Sin embargo, considera que las municipalidades sí tienen rentas suficientes para atender, por lo menos, lo más urgente de estas fincas.
–En el Centro Histórico, ¿se invierten bien las rentas de la Municipalidad en su conservación?
–No se invierte nada. Trata de modernizar, entre comillas, pero estas nuevas construcciones hacen que la ciudad pierda su carácter. Algo que no debería pasar.
Pero pasa, doctora Margarita. Como pasan nuevas (y millonarias) piletas que, ahora mismo, esperan frente al Parque de la Exposición su inauguración (R.V.)