Personajes Isabella, flamante integrante del clan Vargas Llosa, se asoma en Lima mientras el abuelo novelista prepara nuevo proyecto radial.
El Abuelo Mario
 |
Babero para el abuelo. El novelista con Isabella, la hija de la fotógrafa Morgana. |
En el sexto piso de un edificio del Malecón Mario Vargas Llosa1, Mario Vargas Llosa se levanta emocionado para olvidar por un momento el motivo de nuestra conversación (el proyecto
Mi Novela Favorita), y concentrarse en un asunto más preciado: la presentación en sociedad de la última de sus cinco nietos, Isabella.
Frío, oscuro y húmedo, Mario Vargas Llosa, el malecón, no está acostumbrado a la presencia otoñal de su más ilustre vecino. El escritor suele visitar Lima durante el verano, pero este año ha venido en mayo para el nacimiento de su nieta y ahora se levanta de su escritorio infestado de hipopótamos para recibirla y pronunciar un sonoro “¡upa!”. El literato, que prefiere no hablar de política, de su amigo Bryce ni de otros temas espinosos, se dedica de lleno a hacerle mohínes a su nieta.