Santa Anita, Fortín Definitorio
Un clásico del teatro peruano cerraba el drama con el grito terrible que recorría los cerros mineros: “¡En Collacocha no ha pasado nada!”. En estos días, luego del desenlace del mercado de productores, se podría elevar la voz para clamar, entre la esperanza y la preocupación: “¡En Santa Anita ha pasado de todo!”.
Los mercados siempre han sido escenarios de la protesta y las luchas sociales y políticas. Es obvio por qué: en ellos se recluyen los sectores populares, allí abundan los demagogos y truhanes, los necesitados y los vociferantes.