Sociedad Asociación de Trabajadoras Sexuales quiere entregar factura, tener seguro social y, finalmente, dar la cara.
La Ley del Deseo
Por lo menos una década estuvo Ángela Villón hablando de sus derechos, de que debemos organizarnos, compañeras, no podemos dejar que venga el policía y nos pegue, nos bote, nos insulte, la prostitución no es un delito en este país, todos tienen derecho al trabajo y nosotras debemos exigir respeto: denunciemos los maltratos.
¿Denunciar? Eso sólo es para la gente decente, le replicaban sus colegas de cuadra, escondiendo la mirada en la oscuridad. Ella respondía: