Urbanismo La Alameda Chabuca Granda va camino a convertirse en una Tacora desagradable y una feria de las vanidades del Alcalde.
Derrame de Lisuras
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Las imágenes son convincentes. El sombrío aspecto de esta zona próxima a Palacio puede ser transformado gracias a una propuesta colorida que mitigue la ansiedad cromática de la ciudad. |
“Esto ya parece Polvos Azules. Sólo falta que vendan ropa”. Con esas palabras define Marcial Torres (27) el malestar que aqueja a los comerciantes antiguos de la Alameda Chabuca Granda. “El 80 por ciento de mis ventas han bajado desde que Luis Castañeda llegó a la alcaldía”, se queja Torres.
Es un vendedor de mazamorras desde marzo de 1999, cuando el alcalde Alberto Andrade convocó, para que trabajasen en el lugar a los ganadores de un concurso de repostería organizado por la Municipalidad de Lima.