Arte Sumisas, santas o heroínas, las mujeres de Claudia Coca sufren y enfrentan crisis del mundo.
Hijas de la Lágrima
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Entre geisha de Lluvia Negra y Sarita de Aparecida. Inaugura el 27 en Vértice (Ernesto Plascencia 350). |
Entre la estética pop norteamericana y la influencia del manga japonés, las chicas de “Globo Pop”, muestra de Claudia Coca (Lima, 1970) tienen de qué quejarse: calentamiento global, guerras, discriminación. Con todo derecho se preguntan por qué, por qué, por qué. Felizmente, también son mujeres de acción.
Quien las vea llorosas y piense en quejarse de una victimización femenina, pare de sufrir: se está perdiendo innecesariamente en un rollo de género. La lágrima es un recurso que Coca usa para expresar congoja, pero también como irónico homenaje al cómic rosa. Para divertirse, que eso también vale.